La espiral de delincuencia que azota al nororiente de la capital poblana detonó una ofensiva política desde la oposición. El líder estatal del Partido Acción Nacional, Mario Riestra Piña, anunció que la bancada de su partido en el Congreso del Estado promoverá un exhorto formal para obligar al secretario de Seguridad Ciudadana municipal, Félix Pallares Miranda, a comparecer ante el pleno y rendir cuentas sobre la crisis de violencia en el polígono del Mercado Morelos y la colonia 10 de Mayo.
Riestra Piña advirtió que la cadena de delitos de alto impacto registrados en esta zona metropolitana rompió el margen de los «hechos aislados», convirtiéndose en un foco rojo controlado por mafias organizadas.
El dirigente urgió al funcionario municipal a presentar ante el Poder Legislativo un diagnóstico técnico transparente y detallado, desglosando los operativos específicos implementados para frenar las extorsiones y el tráfico de sustancias ilícitas en los comercios del sector.
Para justificar la urgencia del citatorio parlamentario, el bloque panista enumeró las carpetas de investigación recientes que vinculan a ese cuadrante con dinámicas del crimen organizado. Entre los antecedentes más severos destaca el desmantelamiento de bandas dedicadas al cobro de piso, el hallazgo de restos humanos en una fosa clandestina oculta dentro del propio centro de abasto y recurrentes balaceras en las calles de la colonia 10 de Mayo, incluyendo un ataque armado que dejó a un menor de edad con una herida de gravedad en la cabeza.
El posicionamiento del albiazul presiona directamente a la administración municipal para abandonar las inercias y diseñar una estrategia de contención focalizada y de cuadrantes de alta densidad. El PAN sentenció que mantendrá la exigencia regulatoria desde el Congreso local, condicionando el debate de seguridad pública a la entrega de resultados medibles que devuelvan la gobernabilidad y detengan el repliegue institucional en los barrios comerciales de la ciudad.


























