La crisis de gobernabilidad en el municipio de Acatlán de Osorio alcanzó su punto más crítico este lunes 15 de junio, luego de que una mayoría calificada del Cabildo aprobó de manera extraordinaria la destitución inmediata del secretario de Seguridad Pública, Juan Alberto Domínguez López, y del secretario general del Ayuntamiento, Álvaro Cruz Martínez. La determinación legal se ejecutó de forma paralela a una intensa manifestación ciudadana que derivó en el repliegue policial, acusaciones de detenciones arbitrarias y el amago de un plantón permanente para exigir la salida de la presidenta municipal, Guadalupe Lucero Bárcenas.
El bloque disidente del Cabildo, integrado por regidores de Morena, el Partido Verde, el Partido del Trabajo, Fuerza por México y el síndico municipal, sesionó de urgencia ante el clima de hostilidad. Los cabildantes de estas fuerzas partidistas determinaron que la permanencia de Juan Alberto Domínguez, teniente de la Secretaría de Marina, era insostenible tras irrumpir armado en sesiones previas para de esta manera intimidarlos por promover la revocación de mandato de la alcaldesa. Por su parte, el secretario general fue removido por bloquear la entrega de las cuentas públicas y los estados financieros requeridos para fiscalizar la obra pública.
El descontento social en la Mixteca detonó desde las 10:00 horas, cuando pobladores y autoridades auxiliares intentaron tomar pacíficamente las instalaciones de la presidencia municipal, topándose con barricadas y escudos de la policía local.
La tensión escaló por la tarde, cuando el destituido jefe policial regresó a la alcaldía respaldado por efectivos de la Marina y patrullas municipales para intentar disolver la aglomeración, provocando el repliegue de los inconformes.
Durante el choque, activistas denunciaron la privación ilegal de la libertad de una ciudadana identificada como Marlene Paz Rodríguez, quien presuntamente requirió valoración médica tras ser retenida por los uniformados.
La sesión del cuerpo edilicio se validó ante la presencia del delegado de la Secretaría de Gobernación estatal, Ulises Rodríguez Campos, quien acudió como mediador ante la flagrante ausencia de la presidenta municipal Lupita Bárcenas en el recinto oficial.
El bloque de ocho funcionarios que votó unánimemente a favor de las remociones estuvo conformado por los regidores de Morena, Juliana Isabel Velázquez, Juan José Gómez García, Luis Escamilla González, Maricruz Sánchez Romero y Maricruz Bello Nacer. A este bloque se sumaron América Andrea Juárez de Fuerza por México y el Partido del Trabajo, Lourdes Beatriz Maceda Loyola del Partido Verde, además del síndico municipal David Fernando Chico Rascón.
A pesar del cese de los dos funcionarios clave, la comunidad civil advirtió que mantendrá el cerco en el palacio municipal de Acatlán hasta que el Congreso del Estado dé luz verde al expediente de destitución de la alcaldesa, a quien acusan de desvío de recursos y de aumentarse el sueldo de forma injustificada.
Ante la parálisis administrativa, la Segob estatal pactó formalmente una mesa de trabajo prioritaria para este martes a las 09:00 horas, buscando desactivar el conflicto social y establecer un interinato de paz en la demarcación.
Por la tarde y en medio de esta parálisis, la alcaldesa Lupita Bárcenas subió el tono del conflicto al evidenciar públicamente que en esta región de la Mixteca opera activamente el grupo delictivo «Los Rojos». La presidenta municipal alertó que ha recibido amenazas de muerte directas y responsabilizó formalmente a María de Jesús Ocampo Álvarez y a Pedro Flores Romero, alias “el Pelle”, de cualquier atentado en contra de su integridad o la de su familia, así como de cualquier hecho violento que ponga en riesgo la vida de las familias de Acatlán de Osorio.






















