Alejandra Arellano directora de políticas lingüísticas del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), informó que de las 68 lenguas indígenas que existen en México el 40 por ciento de ellas se encuentra en riesgo de desaparecer, lo que representa que 31 lenguas estén en esta situación.
En entrevista durante el “Encuentro de lenguas en riesgo”, llevado a cabo en la capital este 19 y 20 de diciembre, refirió que en el país existen 68 lenguas nacionales además del español y la lengua de señas, mismas que a través de la historia que ha tenido el país, el desplazamiento y memorización de las lenguas indígenas, además del desconocimiento que se tiene de los pueblos indígenas de las distintas formas, ha desencadenado que se vayan perdiendo las mismas.
“Existen lenguas con menos de una decena de hablantes, lo que ocasiona que estén en un gran riesgo de desaparecer en las siguientes generaciones, lo que genera una alarma mundial, no sólo en México, ya que muchas de las 7 mil lenguas que se hablan en el mundo también están compartiendo está situación, lo que nos habla de un desconocimiento y desvaloración de las distintas formas de organizarnos en el mundo”.
Asimismo, explicó que en cuanto al nivel de variantes lingüísticas que son las formas en las que estás agrupaciones toman formas regionales de expresión, se habla de que más de cien lenguas en variantes están en riesgo de desaparecer, entre ellas el Oluteco lengua de Veracruz; Ayapaneco una lengua hablada en Tabasco; Quilihua en Baja California; guarijìo y Pina en Chihuahua y en diversos estados del país hay lenguas que comparten la misma situación de riesgos.
Por el contrario, mencionó que las lenguas con el mayor número de hablantes son el náhuatl y el maya, aunque puntualizó que el hecho de tener un número mayor de hablantes no quiere decir que estén a salvo.
Refirió que el otomí es una de las lenguas con mayor número de usuarios en México, siendo la lengua que se habla en el estado de Tlaxcala y en algunas comunidades de Guanajuato y Michoacán, donde es más reducido el número de hablantes.
En este sentido externó son seis millones de mexicanos los que hablan una lengua indígena, frente a los 105 millones de habitantes que hablan solo español. De ahí resaltó la importancia del encuentro, donde cerca de 30 personas se reunieron con la finalidad crear estrategias para salvaguardar las lenguas en riesgo y propiciar el diálogo y que si no tiene la voz y arraigo desde las comunidades hay pocos efectos.








