Como cada año, la Diócesis del estado de Tlaxcala encabezó la tradicional bajada de la virgen, donde la imagen de Nuestra Señora de Ocotlán recorrió las principales calles de la ciudad capital acompañada de cientos de feligreses.
Las actividades dieron inicio el pasado 14 de mayo a partir de las 11:30 de la noche con la liturgia de la palabra en la basílica de Ocotlán, posteriormente se realizó la serenata a la virgen de Ocotlán con la participación del cantautor tlaxcalteca Carlos Rivera, quién interpretó las tradicionales mañanitas a la virgen.
Posteriormente, la procesión inició a la una de la madrugada y llegar a la capilla de la cruz. Posteriormente los puntos de llegada fueron la capilla de la santísima Trinidad, ex fábrica, el mercado municipal, niños mártires, la parroquia de San José, la capilla de Jesucito, San Hipólito y la central camionera.
Más tarde, el recorrido llegó a la catedral del estado de Tlaxcala y el Zócalo capitalino, donde el obispo de Tlaxcala Julio César Salcedo Aquino exhortó a las autoridades de gobierno trabajar a favor de la paz, honradez y dignidad humana que merecen las y los tlaxcaltecas.
Así mismo, durante su mensaje destacó la importancia de la suma de esfuerzos entre las autoridades gubernamentales, ciudadanía y comunidad religiosa. Después de este acto, el recorrido continuó hasta las madres agustinas, la capilla de San Nicolás, el Posito y concluir nuevamente en la basílica de Ocotlán dónde se realizará la celebración eucarística y recepción de la imagen de la virgen encabezada por el obispo de Tlaxcala Julio César Salcedo Aquino.
Finalmente, la Diócesis de Tlaxcala reconoció la participación de la feligresía, misma que acompañó a la virgen durante todo el recorrido. Y donde agradecieron principalmente a la imagen por el fin de la pandemia por Covid-19.








































