En mayo de 2025, se llevó al Congreso del Estado una iniciativa para regular la contaminación acústica, se planteó la modificación del artículo 33 en conjunto con adiciones al artículo 47, dentro de los niveles municipales.
El panorama anterior considera que el sonido tiene un impacto en la salud pública, lo cual incluye la voz, ya que, si dentro del contexto donde se desarrolla el individuo existe lo que se conoce como ruido ambiental, la voz resulta afectada por el sobreesfuerzo al intentar hablar por encima del sonido. Esto provoca fatiga, ronquera, inflamación, y tensión muscular. La suma de todos estos factores a largo plazo puede causar lesiones graves como nódulos y pólipos.
La voz es una responsabilidad conjunta para todo el cuerpo, ya que en ella influyen el oído, la nariz y la garganta. El habla es todo un proceso, pues la voz se produce gracias a la laringe, un recubrimiento liso, músculos y zonas blandas. Su ubicación es la parte superior de la tráquea en la base de la lengua.
Como toda parte del cuerpo, la voz requiere ciertos cuidados, ya que existen factores físicos, ambientales y conductuales que la pueden dañar, como: gritar, carraspear, fumar, beber alcohol, el reflujo y la mala postura.
El cuidado de la voz siempre será fundamental, pues es la herramienta que nos permite estar en contacto con otros individuos y formar relaciones personales. Muchas veces una vez dañada, recuperarla es imposible.
A menudo, dentro de la vida diaria, la voz es tan “común”, que se da por sentada. Con el objetivo de dar a conocer dentro de la población en general la importancia de su cuidado, cada 16 de abril se conmemora el Día Mundial de la Voz.
























