Por: Jair Torreblanca Patiño
Terminar la brecha salarial para mujeres deportistas es el principal objetivo del dictamen que se voto en esta semana en el senado. Esta noticia polarizó la conversación de varios sectores sobre la necesidad que hay de igualar los recursos en el ámbito deportivo entre mujeres y hombres. También hubo voces en contra de está propuesta que se votará en unos meses.
Es cierto, la actualidad del deporte habla de esa disparidad principalmente en el fútbol donde de tienen más diferencias salariales. Es cierto, estás se deben no a hacer menos la actividad en cancha, sino al crecimiento que tiene la Liga MX Femenil. Es inegable que los más de tres años de funcionamiento han tenido logros importantes, pero estos no alcanzan para igualar salarios a los varones, quizás donde si hay que trabajar es en mejorar sus condiciones laborales actuales.
El fútbol es un negocio, motivo por el cual la la disparidad es incomparable con un setor que llega ya más de 50 años como profesional a una liga que comienza a crecer, pero de forma lenta. Cierto, se ha mejorado los ingresos a los estadios, se ha tenido mayor calidad en el juegos en cancha, cada vez gozan más de popularidad, pero en el tema económico no ha crecido al grado de ofrecer mayores y mejores recursos a las participantes.
Es por ello que en su inicio, los salarios que percibieron las jugadoras era de risa, de mil a 3 mil pesos mensuales, sin duda no era redituable, pero al final tener una ventana para desarrollarse en el ámbito profesional provocó que la mayoría se mantuviera a pesar de estos vemoles. Otro factor, fue el tener clubes que está decisión de incorporar un equipo femenil en su organigrama, ocasionó destinar una inversión extra que a los equipos con menor presupuesto, sin duda afectó al grado de soportar el proyecto con lo mínimo.
Hoy con el dictamen, levantó. nuevamente la polémica en torno a esta situación. Pero se ha olvidado que está mejora y equidad, va en relación al crecimiento que en el tema monetario se tenga en esta organización. Es inegable que se han tenido logros palpables, que hacen pensar que este desarrollo y ganancias se tienen, pero no. Sobre todo porque actualmente si, las directivas de los equipos profesionales obtienen ganacias, son a través de la venta de jugadores, donde se logra recuperar las inversiones, así como la publicidad.
Al momento el tener pantalla a través de la trasmisión de los partidos femeniles se ha logrado darle mayor importancia, pero al final, el entorno sigue siendo solo inversión y nada de ganancia, por ello las voces que dicen que con esta propuesta se busca terminar con el fútbol femenil. Y tienen parte de razón, por los motivos que de aún en este momento no es redituable al grado de ofertar ganancias. En caso de que si fuera, es obvio que se consideraría una falta de equidad.
Al revisar el dictamen hay temas interesantes, como el de brindar ñ: Seguridad social e Infonavit para deportistas profesionales. El que se aplique para todas las personas futbolistas, basquetbolistas, tenistas, boxeadoras, luchadoras y otras semejantes. Aunque hay casos similares al fútbol que se tienen ell boxeo y la lucha y dónde pedir equidad no es tan fácil, porque en caso de incrementar la inversión, esta terminaría por dejarlas fuera. Es un buen paso, pero tiene que ir de forma paulatina, porque cada deporte tiene sus características que no permitirían obtener todos losnvenecioa solicitados en el dictamen.
Sobre todo porque en disciplinas como el boxeo donde se genera una relación laboral de manera eventual y no permanente como para generar una relación laboral y brindar todas loa beneficios de una ley del trabajo. El tema sin duda, busca ser populista y con falta de análisis más a fondo para conocer la situación de cada deporte donde se desempeña la mujer. Porque a primera vista lo dicho en el documento dista mucho de una realidad como el caso de negar la transferencia a otra empresa o club sin su consentimiento, situación que está regulada a la oferta y demanda, que muchas veces va en dependencia de la calidad de la jugadoras.
Se involucran en temas internos como en el caso de querer regula la prima por transferencia, para que haya transparencia y equidad. La prima será por lo menos de un 25 por ciento. Vaya que lo primero es regular los salarios y ya después dar el siguiente paso. Se pide un salario base las personas deportistas, el cual puede incrementarse en función de la liga, la experiencia, categorías y otras compensaciones, situación que actualmente sucede y que ha provocado ya disparidad en los salarios
Hay peticiones inverosímiles como el caso de el deber respetar a jueces, árbitros, compañeros y contrincantes, situación que está regida en todo deporte por el fair play o juego limpio. Además de que se pide como obligacion a las empresas inscribirse a la seguridad social y fondo nacional de vivienda; garantizar un servicio médico privado; dar un día de descanso; tener reglamentos contra el acoso. Algo que veo inviable porque muchas veces la relación laboral termina en un torneo.
Es correcto que hace falta mejorar los derechos y las condiciones de trabajo de las deportistas profesionales, con miras a que éstas puedan ejercer libremente sus derechos sin distinción de la industria deportiva a la que presten sus servicios. Pero olvidan a quienes están detrás de una curul que al no tener un desarrollo del todo en los deportes, provoca que actualmente todas estas peticiones que son legítimas, no se cumplan porque actualmente el deporte femenil no es un negocio redituable como para soportar estás peticiones.
No será fácil meter en el mismo cajón las obligaciones laborales de una persona común a una deportista, por tratarse de entornos diferentes y que distan mucho de tenerlos en similitud. Porque esta dependerá de las condiciones y que tengan las empresas. Basta saber que está disparidad existe hasta en las factorías donde no se han logrado homologar los salarios, derivado de la situación que tiene cada fábrica, porque de creer que los dueños de los equipos si. El tema dará mucha tela de dónde cortar.
Y referente al tema de la hasta ahora directora del Idet, todo parece indicar que ya ha sido tentada por la política y siempre si estará buscando un lugar en algún puesto de elección popular, bueno siempre y cuando logre obtener la candidatura. Sin duda se creé que el tener popularidad es garantía de éxito y no siempre lo es ¿O no?
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