La vacunación contra Influenza se presenta como la mejor defensa en esta temporada de frío.
La Influenza es una de las enfermedades respiratorias más contagiosas y de mayor impacto en la salud pública, a nivel mundial, genera más de cinco millones de casos graves y 650 mil muertes anuales.
En México, representa la principal causa de muerte entre enfermedades prevenibles por vacunación, mientras que en Tlaxcala a la fecha se ha redoblado el esfuerzo para contener contagios contra la AH3N2 variante K y mantener un indicador de cero casos.
El subclado K no es un nuevo subtipo, sino una evolución dentro del subtipo del virus de la influenza A(H3N2).
Sin embargo, a pesar de su rápida propagación, al momento, no ha mostrado un cambio en su severidad y posiblemente las personas cuenten con una protección gracias al contacto previo con otros virus H3N2.
La OPS/OMS confirma que no hay evidencia de mayor severidad, aunque destaca que las temporadas dominadas por H3N2 suelen afectar más a personas adultas mayores, por lo que reforzar la vacunación sigue siendo fundamental.
En esta temporada, la circulación global muestra variaciones en los subtipos dominantes, H1N1 en México y H3N2 en partes de Europa y EE. UU. Históricamente, cuando H3N2 es el más cambiante y cuando se vuelve dominante suele estar asociado con mayores tasas de hospitalización y complicaciones, sobre todo en adultos mayores y grupos vulnerables.
La enfermedad causada por el virus de la influenza va más allá de ser una afección respiratoria, ya que puede desencadenar complicaciones de salud, como eventos cardiovasculares, agravamiento de enfermedades crónicas o disminución de las funciones del organismo.
Las vacunas actuales protegen contra múltiples subtipos incluidos H1N1, H3N2 y tipos B de influenza. Cada año las vacunas se reformulan para incluir las variantes virales predominantes, y, por ende, la vacunación debe realizarse cada temporada (octubre a marzo).
Los beneficios son contundentes: reducen el riesgo de eventos cardiovasculares y disminuyen significativamente las hospitalizaciones y muertes en grupos vulnerables.
Los datos preliminares sugieren que la vacuna actual ha tenido el 70–75 por ciento de efectividad en niños y adolescentes en la prevención de hospitalizaciones; y cerca del 30–40 por ciento de efectividad para prevenir hospitalizaciones en adultos.
El programa de vacunación en México indica que los grupos de la población que son prioritarios a recibir la vacuna son:
Niñas y niños menores de cinco años
Personas gestantes
Personal de salud
Población de cinco a 59 años con comorbilidades como enfermedades cardiacas o pulmonares crónicas y otros padecimientos como diabetes mellitus, obesidad, enfermedad pulmonar crónica (EPOC) y asma, enfermedad cardiovascular, insuficiencia renal, personas con inmunosupresión congénita o adquirida por enfermedad o tratamiento, cáncer y personas que viven con VIH/sida.
Adultos mayores de 60 años y más.



























