A finales de julio de 2025, los directores de seguridad pública de los 60 municipios del estado de Tlaxcala participaron en una capacitación por parte de Petróleos Mexicanos (PEMEX), y la Fiscalía General de la República, con el objetivo de que conocieran las herramientas para prevenir el robo de hidrocarburos.

Sin embargo, a pesar de esto, la información del Observatorio Ciudadano en conjunto con reportes de Petróleos Mexicanos, dio a conocer que, al cierre de 2025, el estado de Tlaxcala se encontró en el tercer lugar a nivel nacional en robo de gas L.P.

Dentro del desglose municipal, se mostró que Calpulalpan fue la demarcación con mayor presencia de este delito, pues se presentaron 123 perforaciones ilegales en ductos de Gas L.P.

Como resultado de este tipo de delitos, el estado de Tlaxcala requirió de destinar 652 millones 26 mil 653 pesos, para sellar las tomas detectadas y mitigar las consecuencias de este problema, de los cuales 82 por ciento se destinaron a la demarcación de Calpulalpan.

Aun a pesar de este panorama, que parece buscar resarcir el daño, los problemas a causa del manejo de hidrocarburos no son un tema que tenga fecha de caducidad. Desastres como el ocurrido el 3 de junio de 1978 en el pozo Ixtoc-1 sentaron las bases de como se atienden en la actualidad este tipo de problemáticas.

En el caso de Ixtoc-1, se derramaron 560 millones de litros de crudo, debido a una explosión por una falla de circulación del fluido, lo que acumuló petróleo y gas. Entre las consecuencias del evento se encontraron 280 días de incendio, la dispersión del 28 por ciento de lo derramado a zonas costeras de Campeche, Veracruz, Tabasco, Tamaulipas y Texas, cuyos niveles de contaminación son incalculables.

A pesar de lo aprendido por este evento y experiencias anteriores, en lo que va de 2026, ya se han presentado múltiples percances de este tipo:

El 17 de marzo se presentó un incendio en la zona límite de la refinería Olmeca, de Dos Bocas, Tabasco, lo que dejó cinco trabajadores fallecidos. El mes siguiente, para ser exactos el 9 de abril, se incendió un almacén de la misma refinería. En este caso no hubo lesionados que lamentar.

Lo ocurrido durante el mes no cerró ahí, pues el 16 de abril, en la refinería de Tula se reportó un estruendo y columna de humo que, de acuerdo con Protección Civil no presentó riesgos para la población.

El lunes 11 de mayo, no se correría con la misma suerte, ya que, en la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, una explosión e incendio dejaría 6 heridos, tres empleados de compañías externas y tres de PEMEX.

Este panorama entero deja claro que, desde el más pequeño ducto hasta la gran refinería, requieren cuidado. Toda la sociedad se puede sumar a ello, y recordar eventos como el de Ixtoc- 1, ocurrido un día como hoy, hasta los recientes, sirve para crear conciencia al respecto.

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