La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, defendió el nuevo procedimiento obligatorio que exige desde el 9 de enero la vinculación de números celulares con la identidad de personas físicas o morales. La medida forma parte de la estrategia nacional contra delitos como la extorsión, según explicó en conferencia de prensa.

El anuncio se dio tras los primeros días de aplicación, en los que usuarios reportaron problemas técnicos, fallas de seguridad y complicaciones logísticas en los portales de diversas compañías telefónicas. Sheinbaum aclaró que el registro debe realizarse directamente con las empresas y que la información solo puede ser consultada por autoridades en el marco de investigaciones.

La mandataria explicó que los ciudadanos se registran en su compañía telefónica y, en caso de que un número esté vinculado a un delito, las áreas de seguridad o procuración de justicia solicitan la información correspondiente. “Las empresas telefónicas guardan la información”, puntualizó.

Ante las quejas por posibles vulneraciones de datos personales, Sheinbaum señaló que cualquier falla corresponde a las compañías telefónicas. Reiteró que la protección de la información es responsabilidad de las empresas, mientras que el acceso por parte de las autoridades se limita a investigaciones relacionadas con delitos cometidos mediante un número celular registrado.