La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que avala la atribución de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para inmovilizar cuentas vinculadas a operaciones irregulares y de lavado de dinero. La mandataria subrayó que “ningún empresario tiene por qué temer”, ya que la medida busca fortalecer las capacidades del Estado para pacificar al país y erradicar la violencia.
Sheinbaum destacó que desde el inicio de su administración se han inmovilizado alrededor de 5 mil millones de pesos en cuentas relacionadas con fines ilícitos, sin que se haya presentado una sola queja formal. Explicó que la mejor manera de combatir delitos financieros es seguir la pista del dinero e impedir su uso, y recordó que las personas afectadas pueden recurrir al juicio de amparo para defenderse.
Detalló que, en caso de inconformidad, los afectados pueden presentar un amparo que debe resolverse en un plazo máximo de seis meses, evitando procesos largos como ocurría anteriormente. Recordó que antes la UIF debía habilitar las cuentas tras un fallo de suspensión, lo que permitía la disposición de recursos ilícitos y debilitaba el combate al crimen organizado.
La UIF tiene como función principal evitar el lavado de dinero, ya sea por corrupción, delincuencia organizada o delitos de “cuello blanco”. Señaló que la unidad siempre ha contado con esta facultad, aunque en el pasado la Corte había definido limitaciones que ahora se han aclarado.
Finalmente, Sheinbaum reconoció la labor de Omar Reyes Colmenares, titular de la UIF, a quien calificó como un técnico especializado que cumple con su responsabilidad en la erradicación del lavado de dinero.

















