El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, volvió a colocarse en el centro de la conversación rumbo al Mundial 2026, al defender los altos precios de los boletos que han generado inconformidad entre los aficionados.
Durante una cumbre económica, el dirigente explicó que la Copa del Mundo es prácticamente la única fuente de ingresos del organismo, ya que se celebra solo una vez cada cuatro años. Según detalló, el dinero generado en ese periodo se utiliza durante los siguientes 47 meses para financiar proyectos alrededor del mundo.
Infantino enfatizó que la FIFA es una organización sin fines de lucro, por lo que —asegura— los recursos se destinan a infraestructura, desarrollo de talento y programas sociales en las 211 federaciones afiliadas.
“El principal, y hasta ahora el único evento generador de ingresos para la FIFA es la Copa Mundial. Generamos dinero en un mes y lo invertimos en los siguientes años”, explicó.
El directivo también defendió la comparación con otros espectáculos, al señalar que los aficionados suelen pagar precios elevados en eventos como conciertos o partidos de la NFL sin generar el mismo nivel de críticas.
Sin embargo, las quejas han crecido en semanas recientes, especialmente en Estados Unidos, donde aficionados denunciaron cambios en la ubicación de sus boletos, pasando de categoría 1 a categoría 2, lo que incluso derivó en la creación de una nueva categoría con precios más altos.
A pesar de la polémica, la FIFA mantiene su postura: los ingresos del Mundial son clave para sostener y expandir el futbol a nivel global, aunque el debate sobre el acceso de los aficionados a los estadios sigue abierto.


























