Una ola de incendios forestales azota Georgia y Florida actualmente, lo que ha destruido casi 50 viviendas en el primer estado y provocó el cierre de escuelas en la zona.
Por los hechos, el gobernador Brian Kemp declaró estado de emergencia en 91 condados, debido a que el fuego consumió más de 53 millas cuadradas.
En tanto, un incendio en el condado de Brantley amenazó a aproximadamente mil viviendas, después de destruir decenas a su paso, lo que originó que miles de personas evacuaran.
Ese incendio creció aproximadamente seis veces en apenas medio día, declaró el administrador del condado.
Las cuadrillas trabajaron para crear cortafuegos y evitar que las llamas alcanzaran áreas pobladas. Y es que la mayor preocupación eran las ráfagas de viento que podían dispersar brasas con facilidad.
Por su parte, en Florida los bomberos combatieron más de 130 incendios forestales que quemaron 39 millas cuadradas, en su mayoría, en la mitad norte del estado.
“Florida está teniendo una de las peores temporadas de incendios quizás de los últimos 30 o 40 años, o está resultando ser así”, indicó el comisionado estatal de Agricultura, Wilton Simpson.
En medio de ese contexto, el Servicio Meteorológico Nacional informó que una combinación peligrosa de baja humedad y vientos con brisa mantendría elevado el peligro de incendios.
Cabe mencionar que el humo de los incendios en Georgia también se extendió a Carolina del Sur, según su comisión forestal.























