El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que la inflación general anual en México se aceleró a 4.53 % durante la primera quincena de abril de 2026. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzó un nivel de 145.805, con un aumento de 0.11 % respecto a la quincena anterior.
En el mismo periodo de 2025, la inflación anual fue de 3.96 %, lo que refleja un incremento en la carestía. El índice subyacente, considerado un mejor parámetro al excluir productos de alta volatilidad, creció 0.18 % quincenal, impulsado por el alza de 0.25 % en mercancías y 0.12 % en servicios.
El índice no subyacente disminuyó 0.13 % en la quincena. Sin embargo, los precios de frutas y verduras aumentaron 4.29 %, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno bajaron 1.34 %, debido a ajustes en las tarifas eléctricas en 18 ciudades dentro del esquema de temporada cálida.
Entre los productos con mayor incidencia en la inflación destacaron el jitomate, el chile serrano y el autobús urbano, cuyos precios subieron. En contraste, la electricidad, el tomate verde, el transporte aéreo y el pollo registraron disminuciones.
El Índice de Precios al Consumidor de la Canasta de Consumo Mínimo (IPCCCM) reportó un crecimiento de 0.22 % quincenal y de 4.73 % anual. En el mismo periodo de 2025, los incrementos fueron de 0.01 % y 3.75 %, respectivamente.
Este indicador refleja el impacto directo en los hogares de menores ingresos, al medir productos y servicios básicos de consumo.
La inflación en México cerró 2025 en 3.69 %, por debajo de las expectativas del mercado y de los niveles registrados en años anteriores: 4.21 % en 2024, 4.66 % en 2023, y los máximos de 7.82 % en 2022 y 7.36 % en 2021, los más altos en dos décadas.























