La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, declinó acudir este martes al Senado para explicar la presunta participación de agentes de la CIA en operativos de seguridad en la entidad.
A través de un oficio dirigido a la senadora María Martina Kantún, la mandataria estatal afirmó que su actuación al frente del gobierno se ha regido por los “principios de legalidad y transparencia”, además de que desde que se dieron a conocer los hechos solicitó informes al respecto.
De igual forma, detalló que “en este momento no es posible atender la invitación en los términos planteados”, pues su presencia en el Senado podría afectar el desarrollo de las diligencias a cargo de la Fiscalía General de la República (FGR), que ya indaga el caso.
Por su parte, el lunes, en entrevista para medios locales, admitió que está bajo investigación, por lo que no podía decir nada. Sin embargo, aseguró que ha cumplido con la ley en su lucha contra el narcotráfico.
La noche de ese mismo día, el fiscal general del estado, César Jáuregui Moreno, dejó el cargo tras reconocer inconsistencias y omisiones en la información sobre la presencia de los agentes estadounidenses.
El ahora exfuncionario asumió una “responsabilidad política” por fallas en los mecanismos de control y comunicación institucional, y señaló que su salida busca permitir investigaciones autónomas y restablecer la confianza pública.
Cabe mencionar que el escándalo se originó tras un accidente vehicular en la Sierra Tarahumara en el que murieron funcionarios mexicanos y dos ciudadanos estadounidenses, identificados como presuntos agentes de la CIA, cuya presencia no había sido reportada al gobierno federal.
Investigaciones preliminares señalan que los agentes no estaban formalmente integrados al operativo ni participaron en la planeación oficial, además de que ingresaron al país con documentación diplomática y sin portar armas.























