Este año podrían formarse hasta 40 millones de toneladas métricas de sargazo en el Atlántico tropical, una cifra histórica, afectando particularmente a las playas de Quintana Roo.

Así lo dio a conocer un estudio difundido por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de su Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT).

Según el pronóstico de científicos que monitorean el fenómeno mediante imágenes satelitales (como Sentinel-2), modelos oceanográficos y trabajo de campo, la afectación es desigual, con focos críticos claros, como Quintana Roo, donde, según el reporte del 29 de abril, de 100 playas de la Zona Norte, 17 están en semáforo rojo de excesivo, 17 en abundante, 25 en moderado y solo 3 playas están en color azul, sin sargazo.

De acuerdo con dichos datos, este podría ser el peor año de sargazo para el estado, con hasta 130 mil toneladas en sus costas.

Es importante señalar que el sargazo es una macroalga marina flotante que forma parte natural del ecosistema del Atlántico. Sin embargo, en la última década su proliferación ha aumentado de forma acelerada debido a factores como el calentamiento del océano (cambio climático, el exceso de nutrientes en el agua y el cambio en corrientes marinas y vientos.

Estas condiciones han dado origen al llamado Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico, una enorme masa de algas que cada año se desplaza hacia el Caribe.

El arribo masivo de sargazo genera múltiples impactos al ambiente, como daño a los arrecifes coralinos, reducción de luz en el agua, lo que afecta la fotosíntesis, deterioro visual de las playas, malos olores y afectación directo al turismo.