El desembarco de los pasajeros del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, se realizó en el puerto de Granadilla, Tenerife. Los primeros en salir fueron 14 españoles y un epidemiólogo de la OMS, quienes viajaron en dos lanchas hasta tierra firme. Allí los esperaba un autobús de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para trasladarlos al aeropuerto Tenerife Sur, donde un avión militar los llevará a Madrid para cumplir cuarentena.
La operación, supervisada por el Ministerio de Sanidad de España y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se desarrolla de manera escalonada. Los pasajeros, vestidos con impermeables azules y cubrebocas, portaban bolsas blancas con sus pertenencias. El crucero transportaba a 151 personas de 23 nacionalidades, entre ellas ciudadanos de Países Bajos, Alemania, Bélgica, Grecia, Estados Unidos y Filipinas.
La repatriación se organiza según la disponibilidad de vuelos, garantizando que cada grupo regrese a su lugar de origen bajo estrictas medidas sanitarias.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom, aseguró en rueda de prensa que el riesgo de contagio por hantavirus es bajo, aunque subrayó que todos los países implicados mantienen precauciones. Recordó que el brote causó tres fallecimientos, el último el pasado 2 de mayo, y seis casos confirmados. Asimismo, destacó el liderazgo de España y Tenerife en la gestión de la crisis.
La ministra española de Sanidad, Mónica García, afirmó que el operativo se desarrolla con absoluta seguridad para la población local. Los test epidemiológicos realizados a los pasajeros confirmaron que se encuentran asintomáticos.























