El senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, no asistió a la sesión de la Comisión Permanente del Congreso. La ausencia ocurre en medio de acusaciones de la Justicia de Estados Unidos, que lo señala junto a otros políticos mexicanos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la acusación estadounidense, Inzunza y otros implicados habrían protegido operaciones del grupo criminal, facilitando información sensible y permitiendo el transporte de drogas hacia territorio norteamericano, a cambio de sobornos millonarios.
El legislador es uno de los diez acusados por su relación con la facción conocida como «Los Chapitos». Entre los señalados también figuran Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde con licencia de Culiacán. Todos ellos han negado categóricamente las acusaciones de narcotráfico.
La oficina de Inzunza en el Congreso permanece abierta y con personal trabajando con normalidad, pese a su ausencia en la sesión. En redes sociales, el senador ha compartido videos desde Badiraguato, Sinaloa, aunque su última publicación fue el 3 de mayo, donde apareció acompañado de sus mascotas en una de sus propiedades.
El caso ha generado una fuerte tormenta política en México, con repercusiones en la relación bilateral con Washington. Las acusaciones contra figuras públicas de Sinaloa han puesto en el centro del debate la transparencia y la rendición de cuentas en la política mexicana.























