A partir de este lunes, Malasia inició la restricción del acceso a las redes sociales a menores de 16 años y entró en vigor la medida que impone multas de hasta 2,5 millones de dólares a las compañías que infrinjan la normativa.

La normativa exige a las plataformas con más de 8 millones de usuarios en el país, incluidas Facebook, Instagram, TikTok y YouTube, implementar sus propios sistemas de verificación de edad y bloquear las cuentas de menores de 16 años, pero las que incumplan deberán pagar la sanción establecida.

“Desde hoy, los proveedores de redes sociales deberán garantizar que solo los usuarios mayores de 16 años puedan crear nuevas cuentas y acceder a las funciones del servicio apropiadas para su edad”, apuntó en un comunicado la Comisión de Comunicaciones y Multimedia de Malasia (MCMC).

Las plataformas contarán con un periodo de seis meses para verificar que las edades de los perfiles de usuarios ya existentes cumplen con la norma establecida, señaló el organismo, que aclaró que se permitirá el uso de documentos oficiales tales como el carnet de identidad o el pasaporte para ello.

Por otra parte, detalló que el objetivo de esta política es aportar una mayor protección en las redes a los menores, quienes están expuestos a contenidos “a una escala e intensidad sin precedentes”.

La necesidad de medidas para restringir el acceso de los menores a las redes surgió el año pasado en medio de preocupación por el aumento de incidentes de acoso cibernético y tras la muerte en julio de 2025 de una niña de 13 años que era víctima de acoso en su colegio.

El país del Sudeste Asiático sigue la estela de Australia, pionero en vetar las redes sociales a los menores de 16 años, con una normativa vigente desde diciembre que obliga a las plataformas a verificar la edad de sus usuarios bajo amenaza de multas de hasta 29 millones de euros.