La corredora etíope Gudaf Tsegay, reconocida internacionalmente como doble campeona mundial en las distancias de cinco mil y diez mil metros, recibió una suspensión de cuatro meses por parte de la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU).

La institución reguladora confirmó este viernes 12 de junio de 2026 que el castigo responde al hallazgo de letrozol, una sustancia estrictamente prohibida, en una muestra de orina de la deportista de 29 años. Tsegay admitió la falta de forma inmediata y consintió los términos del dictamen emitido por las autoridades deportivas.

La vigencia de la sanción se extenderá hasta el próximo 30 de septiembre de 2026, producto de un acuerdo formalizado el primero de junio entre la atleta africana y la AIU. Como consecuencia directa de esta resolución, el organismo decretó la invalidez de todos los resultados competitivos que la fondista consiguió a partir del 5 de septiembre anterior, fecha en la que se efectuó el control antidopaje fuera de competencia. Asimismo, la penalización estipula el decomiso total de los premios económicos que Tsegay percibió en los certámenes posteriores a dicha evaluación.

La reducción del castigo a un periodo de cuatro meses obedeció a la pronta cooperación de la corredora, quien aportó argumentos y expedientes clínicos un día después de ser notificada sobre el resultado positivo en enero pasado.

Posteriormente, el 17 de febrero, Tsegay tramitó una solicitud de Autorización de Uso Terapéutico (AUT) con el fin de validar el tratamiento médico que propició la infracción. Sin embargo, el comité correspondiente denegó el beneficio con carácter retroactivo, orillando a la fondista a acatar la resolución definitiva de la AIU.

El anuncio sacude al entorno del atletismo de élite debido al robusto palmarés de la fondista, quien ostenta las coronas mundiales de Eugene 2022 y Budapest 2023, además de una presea de bronce olímpica en Tokio.