El senador morenista Enrique Inzunza aseguró que permanecerá en el cargo hasta concluir su mandato, en 2030, a pesar de que Estados Unidos reclama su detención bajo los cargos de vínculos con el narcotráfico y de posesión de armas.

Así lo afirmó este miércoles a través de sus redes sociales, donde recordó que fue electo con el voto de 700 mil sinaloenses.

“Esa es la responsabilidad que me otorgaron los sinaloenses y la honraré, como hasta hoy, con puntualidad, compromiso y decoro”, detalló.

Con ello, Inzunza respondió a los rumores que señalaban que podría renunciar a su cargo en la Cámara alta por la acusación del Departamento de Justicia estadounidense que pesa en su contra, algo que el senador descartó de forma rotunda al defender su inocencia.

Él es uno de los diez funcionarios del estado de Sinaloa, incluido el gobernador Rubén Rocha Moya o el alcalde de Culiacán, que Washington acusa de “conspirar con líderes del Cartel de Sinaloa para importar cantidades masivas de narcóticos a EE.UU. a cambio de apoyo político y sobornos”.

En concreto, les señalan de colaborar con la facción de Los Chapitos, vinculada a los hijos del capo del narcotráfico Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

En su mensaje en X, Inzunza destacó la “veracidad de mi vida al servicio de las instituciones” y remarcó que su causa será “proseguir la andadura de consolidación del estado constitucional de bienestar en México” desde el Senado.

Al igual que otros funcionarios acusados por EE. UU., el senador por Sinaloa pidió a finales de mayo una licencia temporal de dos días del cargo, una decisión que justificó en la “embestida mediática” desplegada por “medios de la derecha”.