El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que su ejército mantendrá la “zona de seguridad” en los territorios ocupados del sur de Líbano y no se retirará “mientras las necesidades así lo exijan”, pese al acuerdo alcanzado entre Irán y Estados Unidos.

“Seguiremos avanzando por nuestro camino con sabiduría y discreción. Para ello es necesario mantener la zona de seguridad en el sur del Líbano”, destacó durante la inauguración de una carretera en el bloque de asentamientos de Gush Etzion, en la Cisjordania ocupada.

Netanyahu insistió en que seguirá “fiel al objetivo supremo” que le guio a participar en la guerra contra la República Islámica en febrero pasado.

Este día, un oficial del ejército anunció que las tropas israelíes permanecerán en sus posiciones pese a la firma del memorando de entendimiento entre EE. UU. e Irán, y afirmó que también atacará “amenazas” que identifique “más allá” de ese perímetro.

En dicho contexto, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, pidió a Israel “respetar” el proceso de paz iniciado con Irán, al tiempo de reconocer que “tiene derecho a defenderse”.

Vance aludió al epígrafe de Líbano en el texto por tratarse de un acuerdo sobre “la paz regional”, que implica que la milicia Hezbolá “no lance cohetes ni drones contra los israelíes y que, a su vez, los israelíes no actúen de forma desenfrenada” en el país árabe.

También reconoció una “creciente frustración” por parte del presidente Donald Trump, pues “justo cuando parece que estamos a punto de lograr un avance importante en el acuerdo, de repente se produce una gran explosión en una zona civil de Beirut y pierden la vida muchas personas que nada tienen que ver con Hezbolá”.

Por su parte, este 18 de junio, el Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria, dependiente del Ministerio de Salud Pública libanés, informó en un comunicado que el balance total acumulado de la agresión iniciada el 2 de marzo ya dejó 3 mil 912 muertos y 11 mil 873 heridos.