Ante el inicio de la temporada de Cuaresma, donde se incrementa la demanda y consumo de productos del mar, agua y hielo purificado, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Hidalgo (Copriseh) inició acciones de vigilancia sanitaria en restaurantes, marisquerías, pescaderías, ostionerías, unidades de productos acuícolas, mercados, tiendas de autoservicio, centrales de abasto, tianguis, purificadoras de agua y fábricas de hielo.
Rosa Gabriela Ceballos Orozco, comisionada de la Copriseh, informó que esta supervisión sanitaria comenzó desde el pasado 12 de febrero y culminará el próximo 1 de abril del presente año, tiempo en el cual se efectuarán acciones en los 84 municipios de Hidalgo para prevenir enfermedades gastrointestinales.
La funcionaria señaló que las visitas de verificación se realizarán en establecimientos fijos y semifijos considerados de alto riesgo, en particular en aquellos que vendan productos pesqueros crudos para consumo inmediato y que tengan malas prácticas higiénicas.
Dijo que entre las actividades que realiza Copriseh, se incrementa la vigilancia sanitaria a establecimientos de producción, distribución o venta de productos del mar, y se instrumentan medidas de seguridad, incluida la suspensión de actividades en establecimientos uq eno cumplan con la normatividad.
Ceballos Orozco detalló que las principales causas de aplicación de medidas de seguridad y suspensión son que el personal de Copriseh encuentre deficiencias en el manejo, conservación y etiquetado de los productos; uso de hielo o agua no potable; deficiencias en infraestructura y calidad del producto o que se halle la presencia de fauna nociva.
La funcionaria recomendó a la población que en caso de consumir productos pesqueros, supervisen que la carne esté bien adherida a las espinas y tenga aspecto firme y rígido.
También se debe revisar que las escamas estén pegadas al cuerpo y unidas entre sí, branquias limpias, brillantes y de color rojo o rosado, ojos brillantes y sin manchas.
En cuanto a los moluscos, hay que observar que la concha se encuentre cerrada, y si se abre ligeramente, debe cerrarse al tacto, debe presentar textura firme y el líquido interno debe ser abundante y de color claro.
En lo referente a los crustáceos como camarón, langosta, langostino, jaiba, se debe ver que la cabeza presente un aspecto translúcido, no debe tener manchas oscuras, que la carne sea firme, y el caparazón resistente y brillante.
El personal de la dependencia también realizará determinaciones de cloro libre residual del agua empleada para la preparación de productos en estos establecimientos.
La titular señaló que previo y durante esta temporada de Cuaresma, se brindan capacitaciones para fortalecer las buenas practicas higiénicas, en temas de cloración de agua, etiquetado sanitario de moluscos, almacenamiento, preparación y venta de productos precocidos, lavado de manos, uso de hielo potable para la conservación de productos pesqueros, claves de la OMS, indumentaria de trabajo y características adecuadas de: olor, color y apariencia de pescados y mariscos.
Ceballos exhortó a la población a evitar el consumo de pescados y mariscos crudos en puestos semifijos; verificar el etiquetado sanitario de moluscos conforme marca la normatividad sanitaria; no consumir productos expuestos sobre alfalfa u otra hierba; observar las condiciones sanitarias del personal, en su aseo y que tenga indumentaria limpia, y que no presenten síntomas como tos, secreción nasal o lesiones en áreas que entren en contacto directo con los alimentos.
Desde luego, debe observar que el establecimiento esté limpio, ordenado y libre de fauna nociva, como cucarachas o ratas. El hielo donde se conservan los pescados debe estar limpio y bien distribuido, cubriéndolos y que no se reutilice ese hielo y se rote constantemente el producto.





















