En plena campaña electoral un candidato a diputado federal en el estado de Hidalgo, consideró pertinente erogar grandes sumas de dinero para realizar varias cosas a la vez. Primero, remodelar su negocio (una gasolinera) en una de las principales calles de Pachuca; segundo, comprar muchos espacios publicitarios fijos (espectaculares) para promover su imagen y tercero, hacer campaña política montado en una motocicleta de reconocida marca cuyo costo en el mercado oscila entre los 300 y 400 mil pesos.
Imprudente, muy imprudente que Daniel Ludlow actual candidato a diputado federal por la coalición México al Frente actúe de esa manera. Tomando en cuenta además, que su esposa es Presidenta Municipal de Pachuca y que desde el inicio de su administración se encuentra en el ojo del huracán por los múltiples pendientes que tiene esta ciudad.
Sin tomar en cuenta lo anterior, el aspirante a una diputación federal parece despreocupado haciendo campaña como si el escenario político estuviera a su favor. Incluso, en algún spot que grabó se le ve recorriendo los barrios altos de la capital hidalguense en su motocicleta. Ahí, enfundado en su traje especial, apenas se percibe el rostro de Ludlow quien dice un breve mensaje y toma rumbo por aquel paisaje urbano lleno de carencias, inseguridad, desigualdad social y pobreza.
Hay algo que se debe de establecer con claridad. Hay distintas ofertas políticas en el escenario electoral. Hay aspirantes a cargos de elección popular que se muestran como son (caso de Daniel Ludlow) y otros que tratan de ser más prudentes y manejan un perfil bajo.
Lo cierto es que en una campaña política la percepción juega un papel fundamental. Es decir, el cómo te ve la gente es parte esencial para ganar o perder una elección. Y, a mi juicio, hay candidatos que se les percibe su falta de compromiso social. Se les nota muy alejados de la realidad económica que vive el país. Espero no ser mal interpretado. Entiendo que hay situaciones diferentes y que nuestra sociedad es un mosaico variado de situaciones económicas. Pero si buscas el respaldo de la gente sería bueno tener un poco de empatía y tratar de ser más moderado.
Aún con sus excesos, habría que agradecer que en el caso del candidato del PAN, PRD y MC a diputado federal por Pachuca, Daniel Ludlow, se muestre tal y como es. Con su conocida personalidad soberbia y despreocupada. A Ludlow, parece importarle poco el qué dirán y sigue haciendo campaña, remodelando su negocio y recorriendo en su lujosa moto su distrito sin mayores miramientos.
Vamos a ver si esa “estrategia” funciona en una ciudad con tantos reclamos hacia la administración municipal. Una ciudad que ha tenido que lidiar con los caprichos de grupos organizados de comerciantes que cierran calles con frecuencia, con malos servicios, con la amenaza de extender los parquímetros en las calles de la capital (siendo que Yolanda Tellería en campaña se comprometió a eliminarlos), con una creciente inseguridad, con calles destrozadas por la falta de mantenimiento y un largo etcétera.
Aunado a lo anterior, no hay que olvidar que también hay asuntos pendientes que se encuentran en la memoria de los capitalinos; tal es el caso, de la auditoría a la administración municipal anterior que encabezó Eleazar García y que dejó cuentas pendientes en las arcas del ayuntamiento. A la par, hay que revisar los contratos que se realizaron con las empresas que hacen publicidad en los puentes peatonales. Por último, el asunto del Club de Futbol Pachuca que sigue sin pagar los impuestos que por ley corresponde.
Todos esos pendientes parecen no importarle a la campaña de Daniel Ludlow; él sigue recorriendo su distrito pidiendo (una vez más) el voto de los pachuqueños.
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