La Declaración Universal de los Derechos Humanos es un documento declarativo, siendo adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el 10 de diciembre de 1948 en París, Francia. Siendo 2018 un año en el cual se celebrará su 70° aniversario.

En la lenta evolución de los Derechos Humanos en la historia, es a partir del siglo XVII cuando empiezan a contemplarse declaraciones explícitas con base en la idea contemporánea del “derecho natural”. Inglaterra incorpora en 1679 a su constitución la Habeas Corpus Act (Ley de hábeas corpus) y la Bill of Rights (Declaración de Derechos) en 1689. En Francia como consecuencia de la Revolución francesa, se hace pública, en 1789, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

En 1927, entra en vigor la Convención sobre la Esclavitud de 1926, que prohíbe la esclavitud en todas sus formas. Los llamados “Códigos de Malinas” que abarcan la Moral Internacional (1937), Relaciones Sociales (1927), Relaciones Familiares (1951) y el Código de Moral Política (1957), son intentos parciales de la conciencia pública por regular una seguridad mínima de respeto al individuo, habitualmente ignorado por los Estados. Como consecuencia de la Primera Guerra Mundial la Sociedad de Naciones impulsó los Convenios de Ginebra sobre seguridad, respeto y derechos mínimos de los prisioneros de guerra, y en 1948 tras la Segunda Guerra Mundial, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el documento titulado “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, conjunto de normas y principios, garantía de la persona frente a los poderes públicos. Y ayuda a la convivencia entre todos.

El proyecto de Declaración se sometió a votación el 10 de diciembre de 1948 en París, y fue aprobado, por los que entonces eran los 58 Estados miembros de la Asamblea General de la ONU, con 48 votos a favor y las 8 abstenciones de la Unión Soviética, de los países de Europa del Este, de Arabia Saudí y de Sudáfrica. Además, otros dos países miembros no estuvieron presentes en la votación.

La Declaración es un documento que le ha permitido a la sociedad vivir en paz y armonía, teniendo gran impacto en la vida de los seres humanos, cambiando vidas en todo el mundo. Este documento ha sido traducido por más de quinientos idiomas en sus casi siete décadas y se mantiene vigente y tan necesaria como el primer día. Aunque no es un documento obligatorio o vinculante para los Estados, sirvió como base para la creación de las dos convenciones internacionales de la ONU, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, pactos que fueron adoptados por la Asamblea General de Naciones Unidas en su resolución 2200 A (XXI), el 16 de diciembre de 1966.

Durante las últimas décadas han existido grandes movimientos por los derechos humanos que han logrado grandes avances, pero tristemente los abusos aún ocurren con regularidad, es por ello que el aniversario de la Declaración es una oportunidad para celebrar los éxitos, pero sobretodo el que la sociedad se vuelva a comprometer con sus principios establecidos en sus 30 Artículos. Tal como lo afirma en su preámbulo, “la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”. La Declaración nos faculta a todos a defender nuestros propios derechos humanos y los de los demás.

La Declaración es un documento de gran inspiración, ya que es un documento vivo, de alcance universal y extremadamente importante para cada individuo.

En la Declaración se hace hincapié en la dignidad de cada persona, y que cada estado está obligado a proteger sus derechos humanos.

La Asamblea General proclama a la Declaración Universal de los Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

 

 

Lic. Adrián Jesús Cervantes Trejo.

Responsable de Promoción y Difusión de la CDHEH