El movimiento especial comenzó a notarse desde las 7:00 horas. Vendedores ambulantes instalándose por doquier, esperando la llegada, que comenzó como a las 8:00 horas, de camiones cargados con entusiastas, sedientos y hambrientos priistas, que eran acomodados  en el interior de la Plaza de Toros. Para las 9:00 horas comenzaron los ensayos: ¿quién ganará las elecciones el 1 de julio? “Meeeeeeadddddde”, contestaban los presentes.

La llegada del candidato priista a la presidencia de la República a Pachuca, José –Pepe- Antonio Meade,  fue recibida al más viejo y puro estilo tricolor: miles de simpatizantes gritando su apellido al unísono, un estallido de cohetones que se prolongó por dos minutos y cubrió el área de humo blanco y olor a pólvora, y mensajes transmitidos con altavoces tan potentes que se escuchaban dentro y fuera del recinto.

El candidato inició una gira de trabajo por Pachuca con dos eventos en la misma zona: un encuentro con priistas en la Plaza de Toros, y con ganaderos en el Lienzo Charro; ambos sitios, abarrotados desde temprano.

Para los vecinos de las colonias Juan C. Doria, Geo, Las Fuentes y Los Arcos, fue también una mañana especial: calles vecinales congestionadas, áreas de estacionamiento habilitadas en predios baldíos, saturadas; calles con vehículos estacionados de todas las maneras posibles y con circulación a vuelta de rueda, en medio de claxonazos.

Fue una mañana de fuerza para el comercio en la zona: además de la venta de fruta picada, jugos y aguas frescas, tortas “del chavo” y tacos de canasta, entre mucho más, en el exterior de la Plaza de Toros, en las inmediaciones se congestionaron los puestos de barbacoa, de carnitas, y hasta aparecieron los puestos, generalmente nocturnos, de chalupas y pambazos.

En las tiendas de la colonia Juan C. Doria se terminaron, temprano, los refrescos y botellas con agua, y desaparecieron de sus escaparates las bolsas con frituras y galletas.

Transitar por la zona resultó muy difícil para quienes, procedentes del oriente de la ciudad y buscaban llegar al bulevar Felipe Ángeles, o quienes llegaban por Felipe Ángeles buscando ingresar a la colonia.

Los patrulleros apenas se daban abasto para desviar el tráfico por calles vecinales.

Una segunda ronda de estallido de cohetones, a las 12:25 horas, indicó que concluía el encuentro en la Plaza de Toros, y comenzó el pesado desalojo de los camiones y automovilistas de quienes asistieron al evento, mientras que las calles eran inundadas por jóvenes y adulos que con gorras color rojo, blanco o verde, comían y bebían mientras caminaban por las calles tras vivir la efervecencia electoral.