El Seguro Social advirtió que la amebiasis es un padecimiento que se presenta principalmente en épocas de calor y lluvia, debido a que las condiciones de temperatura favorecen la descomposición rápida de los alimentos y la dispersión de la ameba, lo cual afecta principalmente a niños, embarazadas y ancianos.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Hidalgo indicó que la propagación del parásito se debe a falta de higiene y condiciones de vida insalubres; ya que la amibiasis se puede contraer por medio de agua o alimentos contaminados con heces fecales, fertilizantes compuesto de desechos humanos, o por contacto bucal o rectal con alguna persona infectada de amibiasis y también por el mal hábito de la onicofagia, es decir, comerse las uñas.

Esta enfermedad puede presentarse a cualquier edad; pero la población más vulnerable a la amibiasis son los niños pequeños, mujeres embarazadas y personas de la tercera edad.
Elvia Elvira Escobar Beristaín, coordinadora medico auxiliar pública del Seguro Social en Hidalgo, afirmó que esta enfermedad se origina cuando las amebas llegan al intestino grueso e infectan el colon y en ocasiones comprometen también al hígado.

“Los síntomas se presentan hasta que el parásito invade los órganos mencionados. Durante la incubación, la enfermedad no presenta molestias”.

Escobar manifestó que los síntomas de la amibiasis son variables y en algunos casos, la enfermedad puede provocar malestar y estreñimiento alternado con diarreas, gases, inflamación intestinal, calambres, dolor abdominal, fiebre, cansancio y dolores musculares.
Por ello, señaló que si se presenta alguno de estos síntomas, el paciente debe acudir a su Unidad de Medicina Familiar para un diagnóstico y tratamiento oportuno.

Además, para evitar el contagio y la propagación del parásito, la coordinadora del IMSS recomienda un buen aseo de manos, consumir alimentos bien lavados y cocidos, beber agua potable y mantener la vivienda limpia y seca.

Aconsejó evitar el contacto de las manos con la tierra de sitios en los que se sospeche que exista contaminación fecal y no ingerir alimentos comprados en la calle o lugares con malas condiciones higiénicas.