La mala calidad de las viviendas, su apartada ubicación de los centros urbanos y problemas para seguir pagando el crédito, son las razones principales, en ese orden, para que 832 viviendas financiadas por el Infonavit en Hidalgo se encuentren abandonadas, deshabitadas o vandalizadas, informó el instituto.

De ahí la necesidad de blindar la calidad de las viviendas, que en adelante, de no cubrir los requisitos impuestos por el instituto, serán rechazadas y no se autorizarán créditos para su compra, aseguró en Pachuca Mario Macías Robles, director Sectorial de los Trabajadores, del Instituto Nacional del Fondo para la Vivienda de los Trabajadores (Infonavit).

Tras reunirse con representantes de organizaciones obreras, como la CTM y la CROC, el funcionario dijo que en Hidalgo, como en los distintos estados que ha recorrido hasta ahora, el principal reclamo de los trabajadores es por la mala calidad de las viviendas.

No todas las constructoras son malas; hay algunas que sacrifican utilidad para dar mayor calidad y acrecientan su prestigio, pero muchas otras construyen muy deficientemente”, aceptó en directivo de Infonavit en posterior conferencia de prensa.

Detalló el funcionario que de las cinco millones de viviendas abandonadas en el país, 832 se ubican en el estado de Hidalgo; de estas, 608 están literalmente abandonadas –desocupadas y en cartera vencida-; 104 más están deshabitadas pero el crédito sigue al corriente, y 120 más están vandalizadas, es decir, ante la desatención de los acreditados, son utilizadas como refugio por personas antisociales o el desuso las está destruyendo.

El gobierno federal del presidente Andrés Manuel López Obrador, informó, analiza qué acciones pueden emprenderse para evitar que estas viviendas sigan en el abandono, pero sin repetir las subastas que realizara la pasada administración federal.

Macías Robles dejó en claro la intención, sin embargo, de evitar que la mala calidad y lo apartado de las viviendas de los centros urbanos sigan siendo las principales causas de abandono de las viviendas, por lo que dijo, será implementado un programa de blindaje que asegure la calidad de las casas.

El Infonavit, dijo, reasumirá su compromiso, su obligación social de asegurar a los trabajadores que las viviendas que adquieren con tanto esfuerzo, sean viviendas de calidad y cercanas a centros urbanos, para que evitar que el dinero de los trabajadores y su tiempo se vaya en el pago de transporte y traslados a los centros de trabajo, consumo, escolares, etcétera.

Adelantó que se utilizará el Registro Único de Vivienda para controlar la calidad de las viviendas y las que no pasen los controles del instituto no podrán ser registradas ni se autorizarán créditos para su compra.