La Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH) destacó que la Clínica de Heridas con la que cuenta en el Centro de Salud de Tula, es un referente en la región en el tratamiento de pacientes con lesiones, heridas o procesos de lenta cicatrización, úlceras por presión además de las ocasionadas por pie diabético, venenosas o arteriales, o por quemaduras de primero, segundo y tercer grado, que representan un problema de salud pública que requiere en los pacientes cuidados extremos.

La dependencia estatal indicó que estas heridas deben tener especial cuidado, pues como consecuencia de su mal tratamiento o atención, podría incluso derivar en la amputación de alguna extremidad.

Por ello SSH ha reconfigurado los servicios de curación, a través de las “clínicas de heridas”, espacios orientados al tratamiento especializado de lesiones agudas y crónicas.

Co esta estrategia, se propicia la mejora en la atención y seguridad de los pacientes, para favorecer su calidad de vida, ya que en la mayoría de los casos, estas heridas pueden conducir a períodos prolongados de discapacidad, dolor e incomodidad de quienes las presentan.

Derivado de la capacitación constante de quienes atienden las clínicas de las heridas, en los últimos años la prevención, tratamiento y rehabilitación de pacientes se hacen bajo el análisis de cada caso, con la participación del propio usuario y la atención especializada y multidisciplinaria del equipo con el que cuenta la Secretaría de Salud estatal.

En esta tarea juega un papel fundamental el personal de enfermería, que representa cada vez mayor peso en la atención de estas clínicas, al ser las enfermeras y enfermeros los pilares que dan sustento con experiencia clínica así como práctica diaria, además de que se les brinda la profesionalización constante para el tratamiento de este tipo de pacientes.

Aurora Tovar Rivas, licenciada en Enfermería y responsable de la Clínica de Heridas en el Centro de Salud de Tula, recordó que hace cerca de dos años se instauró este espacio, que actualmente se ha convertido en referente en toda la región, pues atiende a pacientes no únicamente de Tula, sino de sus alrededores e incluso de Pachuca.

Todo el trabajo se traduce en la finalidad de salvar a toda costa las extremidades de los pacientes”.

Tovar Rivas definió al protocolo de atención como un trabajo interdisciplinario que permite revisar a cerca de cinco pacientes de forma diaria, pues la curación de una lesión ya sea avanzada o tradicional, requiere tiempo, paciencia y atención integral.

Aseguró que su dedicación le ha permitido conocer casos que representan vivencias, como ha sido el atender y ayudar incluso a seres queridos o ser testigo de la recuperación de un paciente sobreviviente de la pasada tragedia del 18 de enero en Tlahuelilpan, donde debido a las quemaduras en más del 50 por ciento del cuerpo, su paciente ha requerido curaciones y sesiones periódicas, pero con favorable mejoría.

Misael y doña Inocencia, representan parte de esos casos que reciben atención semanal en la clínica de heridas del Centro de Salud de Tula, pero ambos coinciden en el cambio de vida que a raíz de la atención que Aurora les brinda, han tenido en su salud.

Ambos pacientes refieren que pueden valorar lo que es caminar o incluso saber la importancia de un cuidado dedicado de la piel.

Aurora Rivas, dedicada enfermera profesional del Primer Nivel de Atención de la SSH, reconoce la visión del secretario de Salud sobre la capacitación, pues esto permite al gremio que preside Rosalba López, asistir a congresos y actualizaciones que se desarrollan en el estado e incluso fuera de la entidad.

Actualmente la Clínica de Heridas del Centro de Salud que dirige Sarah Copca, se suma a las Unidades de Primer Nivel de Atención ubicados en Huichapan, Calnali, y Tepehuacán de Guerrero que atienden a través de su personal de enfermería casos de lesiones que requieren prácticas seguras, las cuales ayudan de manera importante a la recuperación rápida de los usuarios y que a su vez, representa una menor estancia hospitalaria debido a la disminución del proceso de recuperación.