La Secretaría de Salud de Hidalgo indicó que el desarrollo tecnológico y el uso de métodos de vanguardia dentro del tratamiento de diversos padecimientos, han puesto en la mira a Hidalgo como una entidad que avanza e incursiona en técnicas probadas, con las cuales ofrece mayores opciones a pacientes que viven con alguna patología.

En el campo de la Neurología, actualmente se exigen alternativas menos riesgosas y más certeras para el tratamiento de personas que viven con una enfermedad oncológica cerebral.

Es por ello, que en Hidalgo se logró por primera vez desarrollar de manera exitosa una cirugía para extirpar un tumor cerebral maligno, en donde el personal multidisciplinario y neurocirujanos del Hospital General de Pachuca, intervinieron quirúrgicamente a un paciente mediante la técnica “Fluorescencia 5 ALA”.

El equipo que practicó la operación fue encabezado por el neurólogo y director del Hospital General de Pachuca, Francisco Chong Barreiro y el neurocirujano pediatra y oncólogo Jonathan Franco, quienes realizaron por primera vez en Hidalgo, una resección tumoral total con una nueva técnica y con equipo de última generación.

El tumor localizado en el cerebro de un paciente de 63 años de edad, fue diagnosticado hace tres meses y aunque de manera inmediata se procedió a la intervención convencional para el retiro del tumor, tiempo después regresó debido a que no se había logrado retirar en su totalidad.

Ante este problema, la única opción era intervenir al paciente mediante una técnica de contraste.

LA SSH explicó que El 5 ALA, es un componente conocido como ácido 5 aminolevulínico que se trasforma emitiendo fluorescencia rosa únicamente en el tumor maligno, propiedad que facilita su localización y extirpación.

De acuerdo a Jonathan Franco, médico que intervino quirúrgicamente al paciente, el medio de contraste se administra al paciente 4 horas antes de la intervención, así que este acido interactúa únicamente con los tejidos afectados que se iluminan y se vuelven detectables en un microscopio de alta resolución. La técnica resulta en la selección del tejido tumoral y por ende, la puntualidad para extirparlo.

“Es decir, es una cirugía guiada donde la fluorescencia sirve como marcador que lleva hacia una cirugía más precisa”.

La introducción del ácido y la cirugía guiada por contraste ha supuesto un avance dentro de la neurocirugía, en particular en el Hospital General de Pachuca, puesto que por otros medios sería imposible que un paciente acceda a este tipo de intervenciones, que de forma particular podría superar el costo de los dos millones de pesos.

Actualmente el pronóstico del paciente es mucho mejor, derivado de que la extirpación completa del tumor, lo que permite una mayor sobrevida para el paciente y tratamientos menos invasivos.

De acuerdo con el especialista, con intervenciones habituales, en algunos casos sólo es posible una resección del 50 por ciento del tumor, por lo que incluir esta herramienta basada en el uso de fluorescencia permite dar un paso hacia adelante en la medicina y en particular, en las técnicas a disposición de los neurocirujanos del Hospital General de Pachuca.

Franco afirmó, “lo ideal es eliminar la totalidad del tumor; sin embargo, hay pequeñas partes microscópicas difíciles de ver a simple vista, y por lo tanto, se dificulta separarlas por técnicas habituales”.

“Por ello, esta técnica permite ir inyectando fluorescencia en los tejidos malignos del cerebro para que se vayan iluminando y así podemos ubicarlos y extirparlos con precisión, por lo que esta intervención se vuelve única en todo el estado y se ha realizado de manera histórica, lo que marca un parteaguas para nuevas intervenciones”.

El logró conseguido en esta cirugía también es resultado de la intervención del gobernador de Hidalgo, Omar Fayad y del secretario de Salud, Marco Antonio Escamilla Acosta quienes apoyaron la iniciativa del director del Hospital General de Pachuca, Francisco Chong por traer el equipo tecnológico para la realización de este tipo de cirugías.

“Afortunadamente en Hidalgo contamos con el recurso humano preparado para este tipo de técnicas”.

Actualmente, el paciente se encuentra estable y con un pronóstico favorable en el tratamiento de su enfermedad.