Si le es posible leer la presente, significa que se encuentra bien y en casa, por lo tanto, en esta ocasión, le invito con todo respeto a realizar el presente ejercicio, que es muy simple: ¿Qué es lo que observa, aprecia, ve, en la siguiente forma?
AÑO 2020
Seguramente la respuesta es que observa un rectángulo, con la inscripción del año 2020 y un círculo negro en el centro. Y eso es. El significado de esta figura es que la vida transita en blanco y negro; lo que para otros es lo bueno y lo malo, lo que funciona y lo que no funciona, el frio y el calor, la pobreza y la riqueza, y etc.
Por lo que, puedo deducir que, si fuera esta hoja en la que escribe las notas de su vida en el año 2020, el espacio en blanco es lo que usted previó, planeó, organizó para usted e incluso para su familia, como la educación, el esparcimiento, las mejoras del hogar, el adquirir un vehículo, una casa, etc.
El espacio en negro, sería en consecuencia, lo imprevisto, lo no deseado, lo malo, lo que no se esperaba, y es muy probable que usted no lo hubiera querido, como el despido laboral, el cierre de su empresa o negocio, la afectación de su salud, las deudas, lo difícil que ha resultado estar en casa, o tal vez lo más grave, que el padre, la madre, el abuelo, el amigo, hayan fallecido por lo efectos de esta pandemia.
Le presento el mismo cuadro para el 2021.
Usted escribirá sus metas, sus sueños, luchará por ellos. Se dice que existe quienes le adivinan su futuro, lo cierto es que nadie se lo construye, es usted quien tiene que hacerlo, porque del cielo solo le caerá el agua de la lluvia, los rayos del sol y en un descuido el estiércol de las aves. Pero nada parecido a que su vida se la arreglarán terceras personas, mucho menos el gobierno.
Es usted quien tiene el deber de enfrentar su vida y en su caso de quienes son su responsabilidad, como sus hijos, su esposa, tal vez sus padres o simplemente la suya. De los momentos de angustia y dificultades surgen siempre posibilidades, como dice el viejo refrán “mientras alguien llora la muerte de su familiar, otro se acerca a venderle pañuelos”.
Coloque también un espacio en color negro, pues habrá imprevistos.
En las redes sociales, al momento de escribir estas líneas, circula un texto interesante que se atribuye al Dr. Santiago Treviño, del que me permito compartir algunas reflexiones: “¿Estás cansado de estar encerrado? Pues yo también estoy cansado de gente internada, encerrada y muriendo en un hospital. ¿Estás cansado de usar el cubrebocas, porque “te ahoga”? Yo estoy cansado de usarlo por lo menos 7 horas al día. ¿Estás cansado de tener a tus hijos en casa? Yo estoy cansado de ver a hijos que no tendrán a papá o mamá, nunca más en su casa”.
El año 2020 es un año difícil, que en la vida real se lo quedó la pandemia del SARS COV2. Como todas las enfermedades, no pidió permiso, no anunció su llegada, simplemente nos colocó en una situación difícil, complicada, para la que no existen el manual de procedimientos ante el COVID-19. El encierro en casa tantos meses, miles de vidas perdidas, a estos días sin capacidad hospitalaria que se anunció ya sin camas disponibles para estos pacientes y dejar de ver y convivir con nuestros familiares y amigos, la presencia de la soledad, la incertidumbre y la pregunta que nos formulamos ¿Ahora qué voy a hacer?
Pues bien, dentro de este panorama tenemos que aprender. Muchas vidas fueron salvadas. Muchos se encuentran contagiados y también ignoramos a cuántos más contagiarán.
La primera enseñanza es que contra la naturaleza no podemos hacer nada, solo resistir inteligentemente. Dentro de todo esto es seguro que hubo momentos llenos de emoción y otros de tristeza, lecciones que no se olvidan. Jamás dejar de lado un gran valor social de los mexicanos, que es la solidaridad. Así como ocurrió en el pasado y hemos sido tradicionalmente solidarios.
El año 2020 nos quitó muchas cosas y seres queridos, por lo que ahora tendremos que valorar lo que sí tenemos. Y algo que sí conservamos es nuestro espíritu de lucha, de sobreponernos, de vivir.
Iniciamos el 2021 con esperanza. La esperanza de que ya inicia la vacunación y en su momento seremos vacunados y esto nos cambia las expectativas de vida. Es posible también que exista o se adecúe un mejor tratamiento para el coronavirus. Pero muy especialmente, nosotros debemos cumplir con la responsabilidad que nos toca, pues que haya una esperanza cierta por las vacunas, no es sinónimo de que ya la libramos.
La reflexión de esta ocasión es aprender del pasado, vivir ahora y construir nuestro futuro, pues para quien esto escribe, la ocurrencia y la improvisación, si bien en ocasiones ayuda, lo mejor es realizar nuestro plan de vida e ir por nuestras metas, por nuestros sueños, que se pueden cumplir, por lo que no permita que nada ni nadie le robe sus sueños.
Adiós año 2020 y aquí estoy año 2021 con ganas de vivir, con ilusiones, motivado y voy con todo por ellas.
Nos leemos en la próxima
grubo58@gmail.com





















