“Cuando todas las provincias del mundo estén tan repletas de habitantes que no puedan vivir donde están ni trasladarse a otro sitio… el mundo se purgará a sí mismo”. Dan Brown.
“Cuanta más población, más minorías” Ray Bradbury.
“Y cuando el mundo entero esté superpoblado de habitantes, el último recurso será la guerra, la cual vendrá a poner remedio para cada hombre, o con la victoria, o con la muerte” Thomas Hobbes.
La población es el conjunto de personas que habitan un determinado espacio geográfico. La palabra proviene del latín “populus”, que significa personas.
Los más antiguos restos atribuidos a Homo sapiens (hombre sabio), están datados hace 315 mil años y fueron encontrados en Marruecos. Las evidencias más antiguas de comportamiento moderno son las de Pinnacle Point (Sudáfrica) con 165 mil años de antigüedad.
Alrededor del año 1800, llegamos a los 1,000 millones de habitantes. En 1927 éramos 2 mil millones, con un tiempo de duplicación de 127 años; para 1960 ya sumamos 3 mil millones; en 1976, 4,000 millones; en 1987 5,000 millones; para el año 2000, sumábamos 6 mil 228 millones (en México sumábamos 101 millones); en el año 2012 alcanzamos 7,000 millones de habitantes y dejamos el 2021 con 7 mil 900 pobladores en el mundo.
Se espera que para el año 2050 la cifra estará alrededor de 9 mil 700 y es posible llegar a un pico poblacional de 11 mil 200 millones en el año 2100 (https://www.un.org/es/global-issues/population#:~:text=Una%20poblaci%C3%B3n%20en%20crecimiento&text=Se%20alcanzaron%20los%205.000%20millones,mundo%20de%207%20mil%20millones%22 .)
Como puede observar, el tiempo de duplicación es corto, así por ejemplo pasar de 5 mil millones a 6 mil 228 millones solo nos llevó 13 años, por lo que surgen varias preguntas, motivo de la reflexión de eta ocasión: ¿cuántas personas puede soportar la tierra? ¿cuáles son las consecuencias del crecimiento? ¿Hacemos buen uso de nuestra libertad de elección? (Fuente: Andrew D. Hwang, profesora de Radio, College of the Holy Cross).
Un 61% de la población mundial vive en Asia (4.700 millones), un 17% en África (1.300 millones), un 10% en Europa (750 millones), un 8% en Latinoamérica y el Caribe (650 millones) y el 5% restante en América del Norte (370 millones) y Oceanía (43 millones). China (1.440 millones) e India (1.390 millones) continúan siendo los países con mayor población. Ambos cuentan con más de 1.000 millones de personas y representan el 19% y 18% de la población mundial respectivamente. Se espera que, sobre 2027, India supere a China como el país más poblado del mundo. Por el contrario, se estima que China reduzca su población en 31. 400 millones (un 2.2% menos) entre 2019 y 2050 (Fuente: Perspectivas de Población 2019).
El continente que mayor índice de crecimiento presenta es, África y, por el contrario, donde se presenta una disminución en la tasa de fecundidad es en Europa, que se sitúa por abajo de la necesaria para garantizar el reemplazo de la población a largo plazo.
La sobrepoblación, presenta cada vez más, mayores desafíos para resolver varios problemas de carácter político, social, económico, ambiental, ecológico, comunicaciones, salud, educación, seguridad pública, por mencionar los más apremiantes.
Existe un notorio agotamiento de los recursos energéticos y naturales; aumento de la contaminación; acelerada extinción de especies animales; incremento en el consumo de energía.
La tasa de natalidad presenta un incremento sostenido, que en poco tiempo origina oleadas de migraciones, por razones políticas o económicas, y en ocasiones, derivado de conflictos específicamente políticos, miles de personas buscan refugio. No obstante, los migrantes presentan una peculiaridad, que sienten preferencia por algunas ciudades, lo que propicia una concentración urbana en verdad alarmante.
Para atender la demanda de satisfactores del crecimiento poblacional, como la vivienda, se ha incrementado, indiscriminadamente la deforestación y tala de árboles, que crean una afectación a los bosques, a los ecosistemas y también a la biodiversidad.
Al ser las zonas urbanas las de mayor crecimiento, surge, como consecuencia una mayor tasa de desempleo, que significa que un mayor número de personas compiten entre sí para obtener un trabajo, que le posibilite una calidad de vida adecuada. Aunado a ello, se incrementa en las ciudades, el consumo de energía, que es indispensable para nuestro tiempo.
La falta de educación, cultura, valores, capacitación en el trabajo, la falta de espacios laborales, y también, dicho con respeto, la deficiencia de los sistemas de impartición de justicia, propicia la presencia de la delincuencia, pues, en este último caso, crece el binomio corrupción-impunidad.
Por lo anterior, debemos modificar nuestros hábitos de consumo, como el uso del agua y reducir la contaminación ambiental en todos sus tipos. Seamos ejemplo para nuestros hijos, o nietos que aprenderán de nosotros a cuidar el único espacio donde podemos habitar. Actualmente en el mundo, con datos de la ONU, existen 2 mil 100 millones de personas carentes de acceso directo al agua potable y 4 mil 500 millones no disponen de saneamiento.
Para ello, la educación es la clave. Una sociedad culta y con conocimiento, es capaz de entender la importancia de respetar, cuidar, proteger y promover el cuidado del medio ambiente, de nuestros indispensables recursos naturales. ¿Qué respiran los ciudadanos cuando el aire está sucio y contaminado?: la alteración de su estado de salud para niños, jóvenes, adultos y ancianos.
Es indispensable tener ciudades mejor planificadas, es decir, que lo hagan los urbanistas, ambientalistas, etc., y no, con todo respeto, los “Licenciados”, como ha sucedido en incontables ocasiones en nuestro país.
Seguir creciendo como se está haciendo, hará el agotamiento de los recursos no renovables, como las capas fértiles de la tierra, el agua potable, la pesca, los bosques y las distintas especies.
Sin duda alguna, se necesita detener la tasa de reproducción, en la forma que se presenta actualmente, para ubicarla en tasas de natalidad bajas, en especial en los países en vías de desarrollo, donde las parejas tienen de tres a seis hijos, y son los que menos recursos económicos disponen, también cuentan con poca educación y, por si fuera poco, lo hacen desde muy jóvenes.
Nuestra esperanza es promover familias pequeñas y mejorar nuestra relación con el entorno donde vivimos.
Por cierto. Con datos de la ONU, cada segundo nacen en promedio 5 niños en el mundo, que equivale a 300 por minuto.

Reciba mi cordial saludo.
Galdino Rubio Bordes spgrb19@gmail.com