Por: Mónica Teresa Müller

Chabona, te miro porque quiero contar algo, ellos no me quieren escuchar, dicen que le cuente a mi amiga las cosas de la edad ¿de qué edad? Mi mamá opina que todas las edades tienen conflictos y que todos están conflictuados. Hasta mi nona usa esa palabra, pero mal y nadie la corrige porque es mayor. Ella dice: “Madona Santa, oggi tuto il mondo sta confitado”. Papá la mira y no habla. Claro es su vieja. Busqué la palabra en el Google, dice que viene del latín conflictus y de confligere, chocar. Con razón cuando mamá le chocó el auto a papá, escuché que le decía a su amiga: “¡Qué conflicto, Dorita!”¿Sabés Chabona que me enteré que soy un conflicto generacional? Es porque tengo diferencia de edad con mis viejos, pero, Chabona ¿cómo se hace para tener los mismos años que ellos? La que me cansa es la maestra, repite una y mil veces que soy una alumna conflictiva.

Cuando me descubrió haciéndome la rata en el baño, lo dijo; cuando les tiro de las orejas a los monstruos de jardín de infantes, cuando me dicen boluda, lo dice. No se da cuenta que ella es la conflictiva, no sabe que en la vida hay males necesarios, como dice el tío Pepe. Pero mis males, todos, todos, desaparecen cuando estoy con vos, Chabona. Cuando me oís, ahí quietita en la repisa y te atraigo hacia mi pecho, y te lleno de besos, porque vos sos toda mía. Que papá y mamá sean de ellos mismos si los molesto tanto. Vos tenés ese cuerpito suave y blandito, es como que jugara con pompones de algodón. Te re quiero Chabona, sos mi confidente. Te cuento que hoy vino a casa una tipa re empilchada que le gritó a mamá, hasta la hizo llorar. Están sentadas en el living. No sé a quién esperan, creo que a papá. La pituca dijo algo como: “…el zorro pierde el pelo…” y no escuché más.

Mamá sigue llora que te llora. La pituca tiene un perfume importado que inundó de olor la casa. Cuando mamá se calma, ella grita. Pude escuchar algo más como: “…ese atorrante se va a tener que hacer cargo”. La nona me sorprendió porque le contestó: “…mica, sarna con gusto no pica, capito?” Claro, la pituca debe estar enferma, pero para qué viene a casa, que vaya al hospital ¡Ay Chabona, estoy re intrigada! Me acerqué para escuchar mejor. Llegó papá, se dieron cuenta que yo estaba cerca y hablaron en voz baja. A los quince minutos, vi desde la ventana de arriba que papi se iba. Subió al auto con la tipa y creo saber por qué vino. Seguro que papi tenía algo de ella, debe llevarlo en la maleta re grande que guardó en el baúl del auto. No entiendo el llanto de mami. Seguro quería quedarse con lo que se lleva la tipa ¡Qué conflicto Chabona! ¡Qué familia conflictiva! Cuando regrese papi lo voy a sorprender. Le preguntaré algo así como: “Pa ¿vos sos un tipo conflictuado?”