Para atender las necesidades prioritarias de México, la perspectiva de crecimiento del 1 por ciento para la economía mexicana es muy baja. Temas en la agenda nacional que deberán ser analizados y resueltos: bajo presupuesto para infraestructura; revisión del
T-MEC; reducir el déficit fiscal en 4 por ciento para alcanzar finanzas públicas sanas; la inversión física ha descendido desde finales del año pasado y, en el tema de los subsidios, se ha dado un cambio, que al final mostrará una disminución global para el 2025.
La inflación posiblemente rebase los indicadores del año pasado, particularmente por la baja en la producción de alimentos y, dado el actual escenario internacional. Se pronostica una inflación del 4.5 por ciento para este año. Por otra parte, la tasa de interés fluctuará en el 8 por ciento, quizá dos puntos por abajo de su nivel actual.
Mientras no se concrete una renegociación en el marco del T-MEC, existirá baja inversión extranjera directa, a ello le agregamos la reforma judicial, la cual ha generado falta de confianza en los inversionistas nacionales e internacionales, en ese sentido, los programas de inversión aprobados para generar energía eólica tienen las autorizaciones de construcción, pero aún no tienen los permisos para iniciar.
Estados Unidos con el triunfo de Trump, llevó a un incremento en el tipo de cambio y, por ende, se generó una depreciación del peso mexicano, lo cual originó el encarecimiento de las importaciones y, por ende, el incremento en los costos de producción, dados los insumos importados para producir bienes en México.
El Plan México presentado por Claudia Sheinbaum, representa un respiro frente a las decisiones del presidente Trump. En dicho Plan se presentó una visión de largo plazo para la economía mexicana con un enfoque sustentable. Se pretende generar un desarrollo regional de largo plazo; promover la relocalización; relanzar el programa Hecho en México; incrementar la proveeduría local; fortalecer el desarrollo científico, entre otros temas.
Con dicho programa se pretende ser la décima economía mundial, inclusive por arriba de Canadá; generar 1.5 millones de empleos; 30 por ciento de las pequeñas y medianas empresas deberán tener financiamiento; ser de los primeros cinco países más visitados a nivel mundial, entre otros objetivos.
Hoy la economía muestra un escenario retador, con base en el último dato del INEGI, diciembre 2024, el índice global de la actividad económica mostró un descenso. Por ende, se prevee un escenario al borde de la recesión, y es que las actividades primarias descendieron 4 por ciento, las secundarias 2 por ciento y, la única que observó un crecimiento, fue la actividad terciaria con un incremento del 2.1 por ciento anual.
Para este año el Banco de México bajó la perspectiva de crecimiento para la economía mexicana, ello es resultado de la incertidumbre generada por la reforma judicial y por el fenómeno Trump. Con los datos antes señalados nos preguntamos, ¿cómo lograr el 26 por ciento del PIB en inversión pública para el año 2026? si para lograrlo la economía necesita crecer para recabar más impuestos. Al menos que se quiera gastar más a partir de la generación de nueva deuda, lo cual no parece ser una estrategia en el actual gobierno. Crecimiento del 0.6 para el año 2025, dato muy bajo, por ende, cómo lograremos ser la décima economía mundial.
Si este año no hay crecimiento económico estaríamos en una recesión, debemos considerar el tema de los aranceles al acero, decisión que será puesta en marcha el próximo 2 de abril. La inflación se proyecta será del cinco por ciento, dos puntos por encima del objetivo base del Banco central; además, existe la posibilidad de generar un millón de nuevos desempleados. El gobierno de Claudia tiene poco margen de maniobra, por ende, los tiempos para el 2025 serán complicados.
*Dr. Maximiliano Gracia Hernández
Profesor Investigador*
info@elcolegiodehidalgo.edu.mx
Facebook: El Colegio
Twitter: @elcolegiohgo





















