Ricardo Del Valle
En la vida acelerada de hoy, muchos encuentran en la comida rápida, los refrescos y los productos ultra procesados, una salida fácil para satisfacer el hambre. Sin embargo, el costo de esta “solución práctica” es altísimo: el abuso de alimentos chatarra, así como el consumo excesivo de azúcar y sal, está enfermando a generaciones enteras y comprometiendo el futuro de nuestra salud pública.
El azúcar: el dulce veneno. El exceso de azúcar en la dieta, presente en refrescos, jugos industrializados, panes y postres empaquetados, desencadena múltiples problemas:
– Obesidad y sobrepeso
– Diabetes tipo 2
– Síndrome metabólico
– Enfermedades cardiovasculares
– Daño renal
– Caries dental y debilitamiento del esmalte
El azúcar no solo aporta calorías vacías, sino que además altera el metabolismo y crea adicción, convirtiéndose en uno de los mayores enemigos de la salud moderna.
Y si nuestros problemas no fueran suficientes, tenemos además otro oponente asechándonos…la sal: el enemigo silencios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda apenas un máximo de 5 gramos de sal al día. Sin embargo, la mayoría de la población en MÉXICO supera con creces esta cantidad debido al consumo de embutidos, botanas, sopas instantáneas y otros ultra procesados. El exeso de sodio en el organismo provoca:
-Hipertensión Arterial (y los daños que la acompaña: infartos y derrames cerebrales, daños renales crónicos y retención de líquidos e hinchazón.
-Osteoporosis (por pérdida de calcio)
-Mayor probabilidad de cáncer gástrico
Lo más alarmante es que estos productos llegan a TODAS las edades. Niños, jóvenes y adultos están atrapados en una rutina de consumo que pone en riesgo su salud futura. Lo barato, accesible y adictivo de la comida chatarra es el anzuelo que oculta un costo médico y social enorme.
Lo que podemos hacer:
– Elige lo natural: sustituye refrescos y jugos industrializados por AGUA SIMPLE, infusiones o jugos naturales sin azúcar añadida.
– Reeduca tu paladar: reduce paulatinamente la sal y el azúcar en tu cocina; con el tiempo, tu cuerpo se acostumbrará y dejarás de necesitarlos en exceso.
– Prefiere alimentos frescos: frutas, VERDURAS, granos integrales y proteínas magras son la mejor defensa contra las enfermedades crónicas.
La salud NO se construye de la noche a la mañana pero lamentablemente, SÍ se destruye con cada decisión equivocada que tomemos al llenar nuestro plato. Tomar CONCIENCIA de lo que comemos es el primer paso para asegurar un futuro más sano y productivo.
“Cuida hoy tu alimentación: un cuerpo sano es el templo que sostiene tus sueños de mañana.”
Shalom.




















