La llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la silla presidencial como la primera mujer presidenta en la historia de México, generó una expectativa histórica para los ciudadanos que anhelamos un país libre de violencia contra las mujeres. Sin embargo, este hito histórico se vio empañado recientemente por la situación de acoso que sufrió la presidenta durante un evento público en la alcaldía de Coyoacán. Este no fue un hecho aislado, fue un recordatorio y reflejo del tipo de violencia que pueden sufrir las mujeres más allá de su posición en la esfera pública.

Por eso, su respuesta fue inmediata y pública. Al día siguiente, durante su conferencia matutina, no sólo confirmó el hecho, sino que utilizó su plataforma para denunciarlo como un problema sistemático. Sus palabras fueron contundentes: “Ayer sufrí, pues, un acoso… y lo tenemos que decir con toda claridad, porque el acoso es una forma de violencia… lo que quiero es que se tome conciencia de que el acoso es violencia contra las mujeres” (Sheinbaum, citada en BBC News Mundo, 2025).

Paradójicamente, su mandato inició con un desafío transformar las promesas de campaña, y entre los 100 compromisos para el Segundo Piso de la Cuarta Transformación, estuvieron la “República de y para las mujeres” y su compromiso No. 51. Creación de la Secretaría de las Mujeres y presentación de reformas para la igualdad y vida libre de violencias.

No fue un hecho menor que en el marco del 25N, fecha en la que se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la presidenta Sheinbaum, y gobernadoras y gobernadores de las 32 entidades federativas establecieron el Compromiso Nacional por la Vida, la Felicidad y el Respeto a las Mujeres. Iniciativa que incluye 10 acciones orientadas a visibilizar y promover la erradicación de las violencias que afectan a niñas y mujeres en México. (Gobierno de México, 2025).

Dentro de las acciones se incluyen: difundir la campaña permanente por la igualdad y contra las violencias para abonar al cambio cultural, acompañar el proceso de homologación del tipo penal de “abuso sexual”, garantizar que ninguna denuncia sea desechada o desestimada, instalar una mesa de coordinación para elaborar lineamientos y acciones de prevención y atención de las violencias en el transporte público, creación de senderos seguros en los espacios públicos con mayores índices de violencia hacia las mujeres, capacitar y certificar a las y los servidores públicos para que realicen sus labores con perspectiva de género y homologar las leyes a favor de las mujeres.

Así como, fortalecer los protocolos de atención de las violencias contra las mujeres para la procuración y acceso a la justicia, así como acompañar con acciones puntuales la atención integral a las víctimas indirectas de feminicidio.

Estas acciones que esperamos no queden en el papel, deben ser observadas y cumplidas todos los días y no solamente cuando se trate de conmemorar el 25N, o en los “16 Días de Activismo» contra la violencia de género.

Debemos luchar en el ámbito público y el privado para que la violencia anidada que se manifiesta en múltiples espacios y de múltiples formas sea erradicada. Comenzando por la más sutil de las violencias, la violencia simbólica, que muchas veces las mujeres no llegamos a percibir y que se incrementa gradualmente a otros tipos, por ejemplo, la violencia física, sexual, psicológica, económica, patrimonial, institucional, intrafamiliar, de pareja, obstétrica, política, mediática, digital, hasta llegar hasta la más atroz, la violencia feminicida.
Cifras alarmantes indican que entre enero y agosto de 2025, se registraron 444 feminicidios en México, lo que representa un promedio de 1.8 feminicidios por día.
Mujeres que son madres, hijas, hermanas, amigas, perdieron la vida a causa de la violencia feminicida. Algo sumamente lacerante son los feminicidios de niñas y mujeres adolescentes, de enero a septiembre de 2025 se reportaba un feminicidio de mujeres de 0 a 17 años cada 6 días en el país. (SESNSP, 2025).

Para combatir la violencia contra las mujeres, es esencial condenar estos actos, especialmente por parte de las autoridades y en todos los ámbitos políticos, sociales, privados y públicos, ya que el feminicidio es resultado de la mirada patriarcal que reduce a las mujeres a objetos de utilidad para los varones (Moreno Vite, et al, 2024).

Los datos a nivel nacional muestran una alta prevalencia de violencia contra mujeres, aproximadamente el 66% de las mujeres mayores de 15 años han sufrido al menos un incidente de violencia a lo largo de su vida, y alrededor del 70% de las mexicanas mayores de 15 años sufrirán al menos un incidente de acoso sexual. (INEGI, 2021).

A esta situación crítica se suma la baja tasa de denuncia por parte de las víctimas y la insuficiente red de apoyo a la que pueden acceder.

En el estado de Hidalgo, la capacidad de atención hacia víctimas es endeble, ya que solo existe un refugio estatal para su atención. Si bien las organizaciones de la sociedad civil realizan esfuerzos significativos para proveer de atención psicológica y asesoría jurídica, estas acciones resultan limitadas ante este problema. Por esta razón, es importante y urgente consolidar redes de apoyo sólidas e implementar políticas públicas transversales con perspectivas de género. (Moreno Vite, et al, 2025).

Aún falta mucho por hacer en este sentido, la visita de la Presidenta Sheinbaum el 26 de noviembre al estado de Hidalgo, lo reafirma al reconocer que cuando estudió física en la UNAM, muchas estudiantes enfrentaron acoso, por lo que afirmó públicamente que la transformación del país también implica igualdad de género en la educación y en la ciencia.

En cuanto al ámbito educativo y de la administración pública es indispensable reforzar las estrategias implementadas como lo es el Protocolo Cero y los protocolos integrales, con el fin de prevenir actos de violencia de género y para atender los casos de acoso sexual y hostigamiento sexual en la comunidad académica y estudiantil.

Estar pendientes y ser vigilantes de cualquier hecho de violencia, convertirnos en testigos activos y promover protocolos vivos que provean de medidas de protección para las posibles víctimas en caso de violencia.

Entender que la violencia se aprende, pero también se puede desaprender mediante la educación y la acción. Debemos partir de reconocer que la violencia es un comportamiento que se aprende, se naturaliza y, en consecuencia, se ejerce.

En síntesis, es prioritario reconocer que ningún tipo de violencia es tolerable y que si generamos ambientes libres de violencias y más sanos en términos de convivencia y cohesión social podemos construir una comunidad que se cuida, y actúa.

Referencias

BBC News Mundo. (2025, 6 de noviembre). Claudia Sheinbaum: la presidenta de México denuncia que sufrió «acoso» y pide que se tome conciencia de que «es una forma de violencia». https://www.bbc.com/mundo/articles/cly91ypn58go/
Gobierno de México. (2025, 26 de noviembre). Compromiso Nacional por la vida, la felicidad y el respeto a las mujeres.
https://www.gob.mx/presidencia/prensa/gobierno-de-mexico-y-entidades-asumen-compromiso-nacional-por-la-vida-la-felicidad-y-el-respeto-a-las-mujeres
INEGI. (2021). Estadística sobre violencia contra las mujeres. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. https://www.inegi.org.mx/programas/vcm/2021/
Moreno Vite, A., Castañón García, G. Y., & Hernández Gress, E. S. (2024). Feminicidio en México: Implicaciones económicas y políticas públicas de prevención y protección para las mujeres. En A. Ruíz Porras (Coord.), La investigación en ciencias económico-administrativas y la sociedad: Textos de difusión y divulgación (pp. 303-331). Universidad de Guadalajara. https://doi.org/10.5281/zenodo.14983878
Moreno Vite, A., Hernández Gress, E. S., & Castañón García, G. Y., (2025). Diagnóstico preliminar de organizaciones civiles que atienden a mujeres víctimas de violencia en Hidalgo: Un aporte desde las políticas públicas con enfoque intercultural. En A. Ruíz Porras (Coord.), Las ciencias económico- administrativas y la sociedad: Textos de investigación y divulgación.( pp.110-135) Universidad de Guadalajara.
¿Cuántas niñas y mujeres adolescentes han sido víctimas de feminicidio en México? (2025).https://blog.derechosinfancia.org.mx/2025/10/21/feminicidio-de-ninas-y-adolescentes-en-mexico-a-septiembre-de-2025/

SESNSP. (2025). Incidencia delictiva del fuero común, enero-octubre 2025. Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Por Dra. Gabriela Yolanda Castañón García
*Profesora-Investigadora y Persona Consejera del Protocolo Cero de El Colegio del Estado de Hidalgo
*Verónica Juárez Pérez
**Estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública de la UAEH, Practicante en El Colegio del Estado de Hidalgo

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