La asociación civil Por la Inclusión y Derechos Humanos, enfocada en la atención y vinculación con población de alta exclusión social, registró en lo que va del 2025, 28 muertes de mujeres y hombres en situación de calle en Pachuca y la zona metropolitana, informó Pamela Álvarez Tovar, integrante de la organización.
De acuerdo con el registro las principales causas de fallecimiento están relacionadas con atropellamientos, riñas, alcoholismo y consumo de sustancias nocivas. También se han documentado muertes por causas naturales, principalmente por inanición, es decir, estados extremos de desnutrición derivados de la falta prolongada de alimentos y líquidos, así como por enfermedades crónico-degenerativas que se agravan debido a la condición de calle.
Otras de las situaciones que impactan en la mortalidad de esta población es la exposición a condiciones climáticas extremas. En temporada invernal, se han identificado muertes asociadas a hipotermia, mientras que en épocas de altas temperaturas se registran fallecimientos por golpes de calor.
“Ellos se mueren porque llevan días sin comer, sus cuerpos están muy deteriorados. Un año en calle son como 10”, mencionó Álvarez Tovar.
90 por ciento de las personas fallecidas no son identificadas
La activista señaló que uno de los retos más complejos es la identificación de las personas en situación de calle, ya que en su mayoría no cuenta con documentos oficiales, lo que provoca que la mayoría de los fallecimientos queden en el anonimato y sean clasificados como personas desconocidas.
Entre 2020 y 2025, Por la Inclusión y Derechos Humanos únicamente ha logrado recuperar cinco cuerpos en el Servicio Médico Forense (SEMEFO).
Ante esta situación, Pamela destacó que en coordinación con el área de Identificación de Personas de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), se pondrá en marcha un programa para la recolección de datos de identidad, que permitirá conformar una base de datos para registrar a esta población y evitar que quienes fallezcan en condición de calle permanezcan como desconocidos.
“Detectamos que muchas personas mueren atropelladas y, aunque tratamos de reconocerlas, sus cuerpos quedan muy lastimados o en estado de descomposición, lo que dificulta saber quiénes son”.



















