Alrededor de 50 integrantes de la asociación Voces Inocentes MX marcharon desde el Centro de Justicia para Mujeres hasta la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJEH), al sur de Pachuca, para exigir que algunas investigaciones por delitos de índole familiar se realicen con perspectiva de infancia, sin prejuicios y con sustento probatorio.
Padres de familia acusaron presuntas irregularidades en procesos judiciales, particularmente en casos relacionados con custodia, convivencia y pensión alimenticia, así como denuncias por violencia o abuso, asegurando que en algunos casos son utilizadas para obstaculizar la relación paterna.
Durante el recorrido por Zona Plateada y el bulevar Felipe Ángeles, los manifestantes corearon consignas como “soy papá, no criminal”, “el feminismo radical se va a acabar” y “no más carpetas fabricadas”.
Al arribar al Sector Primario, frente a los juzgados familiares y las instalaciones de la PGJEH, algunos participantes expusieron testimonios en los que señalaron que han sido denunciados por presuntos delitos sexuales en medio de conflictos legales con sus exparejas.
Un joven en Apan relató que no puede ver a su hijo, afirmando que cuando logró reencontrarse con el infante, el menor ya no lo reconocía y posteriormente fue trasladado a Chilpancingo para evitar el contacto con su padre.
La representante del colectivo nacional del movimiento «Mujeres por la Igualdad», María del Carmen Barranco, indicó que de los casos que respaldan, al menos ocho personas se encuentran en prisión por presuntas acusaciones falsas, consideró que existen deficiencias en la protección judicial para algunos padres involucrados en este tipo de procesos.
“No estamos en contra de las víctimas, sabemos que hay mujeres que sufren violencia, pero hay quienes utilizan el movimiento para afectar a los hombres”, expresó.
La movilización fue replicada en Coahuila, Guerrero y Nuevo León, así como en países como Chile, Argentina, Alemania y Ecuador.






















