Lo que está pasando con las candidaturas independientes ya lo sabíamos. No nos iban a dejar pasar tan fácilmente. Saben que si le dan un pequeño espacio a la ciudadanía, esta hará un gran hueco para expulsarlos.
Por eso desde el primer momento crearon una ley que los protegiera por todos lados, algunos hasta se atreven a decir que es imposible cumplir con los requisitos. Desestiman al poder de la gente.
Efectivamente, lograr 867 mil firmas es una proeza en un sistema político como este. El INE se ha encargado de hacer más difícil lo que sería muy fácil. Los consejeros electorales faltan a su obligación constitucional de garantizar la libre asociación política en México. Sus obediencias están con los partidos y no con los ciudadanos. Esto también debe de cambiar.
Lo he reconocido en muchas ocasiones, la aplicación digital que ha puesto a la disposición el INE es una gran idea, ya que el haber regresado a captar las credenciales en el papel sólo mantenía una industria de venta de voluntades.
Pero esa APP está mal dirigida, es un instrumento limitado, que obstaculiza la democracia mexicana, que viola la Constitución al dejar en poder de un tercero –el promotor de cada campaña- la decisión de un ciudadano de expresar su apoyo a algún aspirante.
Desde hace 15 días he exigido al INE que libere la APP. Estoy seguro que en un solo día tendríamos millones de personas que estarían dispuestas a consolidar una opción ciudadana y arrebatar a la política de los partidos.
Sin embargo, los consejeros han dicho que no. Con la aprobación de los partidos políticos, el pasado miércoles 8 de noviembre, los integrantes del Consejo General rechazaron mi solicitud de que todo ciudadano pudiera utilizar la APP desde su teléfono. Acudiré al Tribunal Electoral para protestar por esta decisión.
No existiría riesgo de que cada ciudadano usara la APP, lo mismo que hace el promotor lo puede hacer quien quiere expresar su apoyo. La clave de elector es única y no puede ser enviado a dos aspirantes.
Por eso, contar con una APP limitada viola los derechos políticos de los mexicanos al obstaculizar la libre participación política.
Sin embargo, en este país lo menos que les importan son los derechos. Por eso, durante los próximos tres meses que tenemos para recolectar firmas, los ciudadanos debemos exigir un cambio y no esperar a que los políticos nos lo otorguen.
Ya están moviendo sus armas, nos dicen todos los días que los aspirantes a candidaturas independientes no lo lograremos, que no tenemos capacidad ni organización. Nos creen tener en sus manos.
Depende de nosotros probarles lo contrario. Tan sólo hay que recordar las palabras del Presidente del Ecuador, Eloy Alfaro cuando le preguntaron en uno de sus gobiernos a finales de los 1900s cómo se podía ser libre, entonces respondió “la libertad no se implora de rodillas, se gana en el campo de batalla”.
#FirmalaHistoria
@PedroFerriz























