Contrario a la creencia popular, ciertamente alimentada por los gobiernos emanados de MORENA tanto por cuestiones ideológicas como por la necesidad de limpiarle la cara al caprichoso elefante blanco llamado “Dos Bocas”, ni México es una potencia petrolera, ni la economía mexicana depende del petróleo, ni PEMEX es un motor económico para el país.
- No somos potencia petrolera. Los niveles de producción petrolera en México se han reducido de manera importante (entre 2018 y 2025 alrededor de -25%). En este sentido, y para que se queden tranquilas y tranquilos aquellos que insisten en que algún imperialista se va a robar nuestro “oro negro”, en 2025 México fue el productor número 13 a nivel mundial con 1.72 millones de barriles diarios, lo que equivalió únicamente al 12.6% de la de Estados Unidos que, desde 2018, es la mayor del mundo[1].
- Nuestra economía no está petrolizada. En los gobiernos nacionalistas y estatistas de Luis Echeverría y José López Portillo (la “docena trágica”), sí se dependió de la exportación de petróleo tanto para generar divisas como para financiar el gasto gubernamental; sin embargo, desde la muy neoliberal apertura comercial de los 80-90’s y hasta nuestros días, el crecimiento de la manufactura de exportación ha sido tan importante, que el peso de las exportaciones petroleras se redujo a niveles que rondan apenas el 5% de total de las exportaciones del país y, dada la ineficiencia con la que opera, lejos de aportar es PEMEX quien cada vez necesita mas del dinero que nosotras y nosotros le damos al Gobierno vía los impuestos y derechos que pagamos.
- PEMEX es una tragedia. Señalada por ser la empresa energética más endeudada del mundo y estar asfixiada por sus deudas con proveedores, producir cada vez menos petróleo, ser históricamente ineficiente para refinarlo (transformarlo en productos como gasolina o diésel, que salen mas baratos en el extranjero), no producir gas (el país depende del que se importa de Texas) o no generar ingresos suficientes, a raíz de la salida de su Director General -Víctor Rodriguez Padilla- la semana pasada, quedó evidenciada la fortaleza con la que malas practicas, corrupción y los grupos de interés al interior de PEMEX están enraizados, pues se atrevieron a mentirle respecto a la responsabilidad de la paraestatal en la fuga de petróleo en el Golfo de Mexico -y que llegó a cubrir 630 km[2]de litoral- no solo a Rodriguez Padilla sino también a la presidenta Claudia Sheinbaum… ¡por 71 días!
Con estos antecedentes, ya ni ganas quedan de comentar los cada vez mas recurrentes accidentes en sus instalaciones, las cada vez mas inverosímiles explicaciones que al respecto ofrece la paraestatal o el escándalo que, al parecer, se viene por el indebido registro a precios reducidos de las ventas entre filiales de PEMEX.
[1] Fuente: Elaboración propia con información de EnergyNow.com.
Link: https://energynow-com.translate.goog/2026/05/ranked-the-top-crude-oil-producers-in-2025-visual-capitalist/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc
[2] Fuente: N+.
Link: https://www.nmas.com.mx/nacional/derrame-petroleo-golfo-de-mexico-abarca-600-kilometros-que-playas-resultaron-afectadas-crudo/





















