Por: Camila Zarza Camacho
El pasado 1 de diciembre de 2018, con un 53.19% de aceptación, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se convirtió en presidente electo de México, después de 12 años tras dicho puesto, finalmente se ganó el corazón y el voto de la mayoría de la población mexicana.
Se prometió una mejora en la seguridad, una mayor tasa de empleabilidad, un sector salud que garantizara el bienestar de todo mexicano, se prometieron apoyos económicos a los más necesitados, en fin, todos estos elementos y más se garantizaron durante su campaña electoral, pero ¿cuáles han sido los resultados al día de hoy?
De acuerdo con los datos publicados por el Gobierno de México al día 7 de septiembre de 2020, el número de personas fallecidas por SARS-COV-2 rebasaba las 69,000 defunciones y aun así hay estimaciones por organismos internacionales que señalan que esta cifra no es correcta y que inclusive los números reales son cerca del triple de lo mencionado por la Secretaría de Salud de México. Lo que antes parecía como una pandemia domada, ha rebasado al gobierno mexicano por salvaguardar la vida de sus habitantes; la enfermedad que “nos vino como anillo al dedo” ha dejado un vació en los hogares de las familias mexicanas.
Por un lado, están los enfermos por SARS-COV-2, pero por otro se encuentran los niños, mujeres y cualquier mexicano que padezca cáncer y que, desafortunadamente, se encuentre viviendo en el territorio mexicano y que además esté recibiendo su tratamiento oncológico en clínicas u hospitales federales. La famosa “austeridad” que caracteriza a este gobierno llegó a las puertas de la Secretaría de Salud y si consideramos que nunca ha existido un protocolo efectivo en la atención pronta y objetiva en los hospitales generales, regionales o en las clínicas del IMSS o ISSSTE y se añade la precariedad y austeridad del gobierno que encabeza el Presidente López Obrador , los enfermos de cáncer se encuentran en un gran riesgo de muerte por no recibir su tratamiento ante un desabasto inexplicado de fármacos oncológicos.
El 27 de mayo del presente año, la revista Forbes informó que los padres de niños con cáncer se tuvieron que manifestar en la Ciudad de México exigiendo el tratamiento para sus hijos, para que después de dos días se llegara a un acuerdo con la Secretaría de Salud , dicha dependencia aseguró que el 6 de junio llegaría un cargamento con medicamentos oncológicos y con esto garantizar lo que decreta el artículo 4° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que establece el derecho a la salud por lo que surgen las siguientes preguntas: ¿no es obligación del gobierno asegurar la salud de su población?¿Por qué se tuvo que recurrir a una huelga de hambre para que la Secretaría de Salud asegurara el abasto de los medicamentos?¿Por qué no se ha respetado la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos?¿La austeridad que el Presidente quiere imponer implica la muerte de su población?
No basta con que lo digan la mayoría de periódicos y revistas del país, ni el Washington Post o el New York Times, el presidente siempre va a tener otros datos. No solo hay inseguridad por la incertidumbre en la recepción de los tratamientos farmacológicos, también hay inseguridad laboral, hay inseguridad en las calles, hay inseguridad económica, vaya, nuestro país se ha convertido en un territorio alarmante para cualquier ciudadano o turista.
La economista Valeria Moy, el profesor Isaac Katz y el mismo Secretario de Hacienda, Alfonso Herrera han coincidido en que México va a vivir la “crisis económica más grande en 100 años” y que la recuperación será dentro de 4 años (mínimo), sin embargo, el Presidente afirma que lo que dicen estos 3 expertos es falso; es más, presentó cifras para desviar la atención de esta alarma: el 1 de septiembre mencionó que a lo largo de 2 años se han creado 100,000 empleos, sin embargo, de acuerdo a la revista Forbes (2020) y al periódico El Financiero (2020), se han perdido en promedio casi 1,150,000 empleos formales desde que inició la crisis sanitaria por COVID-19 en México.
El Presidente siempre va a tener otros datos, y si 26 mil 171 mujeres realizaron llamadas de denuncia por violencia de género, AMLO puede desacreditar dicha situación diciendo “el 90% de las llamadas por violencia contra las mujeres son falsas” ; si emergen videos en donde se ve a su hermano Pío López Obrador recibiendo dinero de manera ilícita omite el tema en sus famosas mañaneras, ah pero eso sí, este gobierno es anticorrupción y de transparencia de pies a cabeza; si se le ve saludando a la madre del narcotraficante más peligroso de México, también se omite el tema.
Para este gobierno vale más la pena realizar juicios a expresidentes y codearse con el narcotráfico, que la vida de su población. ¿Cuándo será prioridad el bienestar de los mexicanos? Ante esto y muchos problemas más, yo me pregunto ¿Cuánto más va a sufrir México por los “otros datos” del presidente Andrés Manuel?
La autora es estudiante de la Licenciatura en Nutrición y Ciencia de los Alimentos de la Universidad Iberoamericana Puebla.
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