En medio del proceso judicial entre Blake Lively y Justin Baldoni, un juez federal autorizó el acceso del actor a mensajes privados entre Lively y Taylor Swift. La orden, emitida el 18 de junio de 2025, establece que solo podrán revisarse aquellos intercambios vinculados a la película Romper el círculo (It Ends With Us) o al litigio en curso.
El juez Lewis J. Liman consideró que las conversaciones con Swift podrían aportar información clave, ya que la propia Lively identificó a la cantante como alguien al tanto de situaciones ocurridas durante el rodaje. Esto sucede pese a que Swift no estuvo involucrada directamente en la producción, aunque sí concedió los derechos de una de sus canciones para la banda sonora.
La defensa de Lively responde
El equipo legal de Lively reaccionó con dureza a la resolución, acusando a Baldoni de “explotar la fama de Taylor Swift como distracción del verdadero núcleo del juicio”. En mayo, Baldoni había citado a la artista formalmente, pero luego se retiró la citación.
Los representantes de Swift aclararon que ella nunca formó parte del proceso creativo, ni visitó el set ni opinó sobre la película hasta semanas después de su estreno. Aun así, su nombre fue mencionado por Baldoni como figura influyente en una supuesta reunión con Lively y Ryan Reynolds en 2023, donde, según él, lo presionaron indirectamente para aceptar cambios en el guion.
Conversaciones, propuestas y rechazos
Aunque Baldoni consiguió acceso parcial a las comunicaciones con Swift, el juez rechazóotra moción para obtener documentos adicionales de la producción. Por su parte, la defensa de Lively ofreció entregar todo lo solicitado, excepto los chats con la cantante, a cambio de que Baldoni compartiera grabaciones y comunicaciones completas. Esa propuesta fue descartada por el actor.
Acusaciones cruzadas
Lively presentó su denuncia en diciembre de 2024, señalando a Baldoni por acoso sexual, represalias y conducta inapropiada. El actor, en respuesta, interpuso una contrademanda por difamación y extorsión, que fue desestimada el 9 de junio de 2025. El juicio está programado para marzo de 2026.
Aunque Taylor Swift no forma parte directa del caso, su amistad con Blake Lively la colocó en el centro de una compleja batalla legal. Ahora, con acceso parcial concedido a sus mensajes, su rol podría tornarse relevante en un proceso donde reputaciones, poder y privacidad están en juego.






























