Largas distancias, seguridad, comodidad y preferencias personales hacen del transporte motorizado, ya sea público o privado, el sistema de movilidad más demandado por los habitantes de muchas ciudades, lo cierto es que la condición climática, el tráfico vehicular e inclusive la salud se benefician al desplazarnos mediante sistemas cada vez más aclamados mas no siempre debidamente concebidos.
El papel que tiene el vehículo motorizado en nuestras calles es protagónico, hoy más que nunca existe la necesidad por cuestionarnos nuestra manera de andar la ciudad, cómo la vivimos y la transitamos, pues la eficiencia de recorridos no siempre va de la mano del transporte predilecto por la mayoría de nosotros. Ante la justa demanda de sus usuarios, kilómetros de ciclovías se han ido incorporando al entramado de calles y avenidas de nuestra ciudad, buscando, pero no siempre obteniendo, un espacio que garantice seguridad en el desplazamiento.
A pesar de los esfuerzos de distintos colectivos y organizaciones al exigir mayor desarrollo de ciclovías, la realidad a la que se enfrenta el ciclista son tramos sin conexión con otros puntos de la ciudad, vehículos estacionados y espacios reducidos que impiden el rebase entre los ciclistas. En Europa, la tendencia de movilidad se ha ido orientando hacia el ciclismo, caminata y transporte público, reduciendo por mucho el uso del vehículo privado. Vemos que ciudades como Ámsterdam, Copenhague y París han impulsado, de unos años para acá, el ciclismo como uno de los sistemas de transporte más eficientes, sustentables y seguros.
En una reciente conferencia, quien se desempeña como jefa de Estrategia e Infraestructura Ciclista en la Alcaldía de París, Charlotte Guth, compartió su experiencia sobre los cambios que experimentó dicha ciudad desde hace más de 10 años, así como extender una serie de recomendaciones y puntos de vista sobre el desarrollo de ciclovías en Puebla. Guth comenta que lo que en París se logró no fue tarea sencilla, pues no todos los habitantes estaban de acuerdo en la reconfiguración de las calles, sin embargo, los objetivos que planteó e impulsó la alcaldesa Anne Hidalgo, hicieron que hoy se vivan múltiples beneficios del uso masivo de la bicicleta y de la diversificación de sistemas de movilidad.
Eventos de la talla como los Juegos Olímpicos de 2024, llevados a cabo en la capital francesa, fue uno de los motores que incentivaron a un cambio drástico en los métodos de transporte que emplearon no solo los parisinos, sino los miles de turistas que arribaron a esta ciudad. Algunas de las ciudades de nuestro país no están muy lejos de este escenario, en un año acogerán algunos partidos del Mundial de Futbol, por lo que el flujo de personas que contendrá la ciudad no es tema menor. Lo que se tendría que reforzar, de acuerdo con la funcionaria francesa, son las calles completas, donde dependiendo del flujo de personas y el tamaño de la vialidad, se plantee un diseño específico, capaz de contener todo lo necesario para la vivencia cómoda y segura de la calle en cuestión.
Durante los primeros cuatro meses del año, en promedio, en nuestro estado se vendieron 185 vehículos nuevos diariamente, lo que pareciera ir en contra de la tendencia de ciertas ciudades. Los riesgos a los que se enfrenta el ciclista y el peatón en la ciudad no abonan a que más gente desee emplear estos sistemas de movilidad, por lo tanto, concentrar esfuerzos en el diseño adecuado de nuestras calles pareciera ser punto de arranque para una verdadera transformación, una que proponga soluciones para las necesidades de sus habitantes, que ejecute, verdaderamente, de una ciudad para pedalear.
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