La Arquidiócesis de Puebla y el Ayuntamiento de Puebla anunciaron la incorporación de un tramo denominado “calle del silencio” durante la Procesión de Viernes Santo de este año, con el objetivo de ofrecer un espacio accesible para personas con discapacidad o sensibilidad auditiva.
Durante la presentación de los detalles logísticos, el presbítero Sergio Valdivia Bermúdez informó que este segmento estará ubicado sobre la avenida Reforma, entre las calles 7 y 9 Norte-Sur. En ese punto, el paso de las imágenes religiosas se realizará sin acompañamiento de tambores, matracas o cantos.
Para esta edición, se prevé la asistencia de 180 mil personas, así como una derrama económica estimada en 300 millones de pesos.
La procesión contará con la participación de siete imágenes: el Señor de las Maravillas, la Virgen de los Dolores, Jesús Nazareno, la Virgen de la Soledad, el Señor de las Tres Caídas, Jesús de la Divina Misericordia y el Niño Doctor de los Enfermos, proveniente del municipio de Tepeaca.
El recorrido iniciará a las 11:00 horas, tras un mensaje del arzobispo Víctor Sánchez Espinosa. El contingente partirá del primer cuadro de la ciudad, rodeará la Catedral y avanzará por la 2 Norte, 4 Oriente-Poniente y 11 Norte, para regresar al punto de salida por avenida Reforma.
Por su parte, el secretario general del Ayuntamiento de Puebla, Franco Rodríguez, indicó que se desplegará un operativo de seguridad de las 06:00 a las 18:00 horas. El dispositivo contempla 66 patrullas, ocho motopatrullas, 10 ambulancias y más de 250 elementos de seguridad y atención a emergencias.





























