Con tres libros y una película sobre la fiesta brava, Francis Wolff es un referente internacional para la fiesta de los toros y compartió para La Otra Fiesta, parte de su experiencia y filosofía sobre el misticismo que se encuentra en ella.
Su primer obra, Filosofía en las corridas de toros, el segundo, escrito durante la crisis de Cataluña, lo nombró 50 razones para a defender las corridas de toros y el tercero, seis claves del arte de torear.
La cereza del pastel llegó con el filme Un filósofo en la arena, mismo que estelarizó Francis Wolff por medio de la adaptación de sus obras escritas y realizado en México, España y Francia, por supuesto, no quedó fuera Tlaxcala.
“Siempre he dicho que mi trabajo consiste en transformar imágenes en conceptos, ese es el trabajo del filósofo, entonces, el trabajo del cineasta es todo lo contrario, nunca me atrevía intentar adaptar”.

La modernidad condena la fiesta
Como protagonista de esta película, Francis Wolff recordó que uno de los temas abordados fue entender el por qué la modernidad condena a la fiesta brava y saber el pensar de los antitaurinos y animalistas.
Filósofo taurino, apasionado y pensante
Taurino desde pequeño, sí, filósofo de profesión, observó su primera corrida de toros en 1969 en Nimes, hace exactamente 50 años y su pasión e interés profesional, le han llevado a la fecha a observar más de mil 700 corridas de toros alrededor del mundo, en particular en España y Francia.
“La verdad es que nunca tuve un proyecto, durante mucho tiempo de escribir sobre los toros, escribí filosofía antigua, sobre Sócrates, Aristóteles, escribí sobre el amor, sobre la música y otros temas más y fue finalmente en 2007, cuando resolví escribir sobre mi “visión” filosófica de las corridas de toros”.
Francis Wolff ha logrado a lo largo de los años, con sus recuerdos personales de corridas de toros y de conceptos filosóficos escribir y describir la importancia que tiene la fiesta brava.

El movimiento animalista
Catalogado como un movimiento mundial, los animalistas y antitaurinos provienen, para el filósofo que ha visitado Tlaxcala, de diversas fuentes, en primer lugar, consideró, es que la diferencia entre hombre-animal ya no está clara.
“Hablo de la fe religiosa que opone al hombre y animal, también el progreso de las neurociencias, la biología que intenta mostrar que no hay diferencias entre hombre-animal”.
También señaló que existe una fuente política, pues hoy en día el animal parece la última víctima, “es el nuevo proletario, para muchos jóvenes, liberar a los animales es como liberar a un pueblo o clases sociales explotadas”.
Detalló que todos los conceptos inventados en el siglo XX para los movimientos de liberación, hoy en día se han adaptado a las luchas animalistas, entre otros conceptos en los que no ahondó, dada la naturaleza de los mismos.
¿Es válido el antitaurino?
Francis Wolff dijo que este movimiento va en contra de todas las formas de utilización del animal por el hombre, ya sea la tauromaquia o la carnicería industrial e incluso la caza y la pesca.
“Llega el movimiento vegano que no quiere todo esto, pero creo que frente a todo este movimiento general, los aficionados de los toros tienen muchos argumentos, por ejemplo, a diferencia del ganado industrial, el ganado de lidia está criado en condiciones ecológicas perfectas, es una cría extensiva que no limita la libertad de animal”.
Podemos considerar que hoy en día existe una contradicción entre el hecho de ser ecologista en el sentido estricto de la palabra y ser antitaurino, porque defender la biodiversidad, una raza única, las condiciones de cría extensiva, son justamente lo que hacen los ecologistas y lo que hacen los ganaderos de toro bravo.
Destacó que en su segunda visita a Tlaxcala, percibió una pasión por la fiesta de los toros que en otra parte del mundo no ha observado, por lo que se dijo emocionado por el recibimiento que tuvo.
Además de señalar que en este pequeño pedazo de tierra llamado Tlaxcala, es una zona rica y favorable para lo que a él le gusta, no solo las corridas de toros, también todo lo que está detrás de la fiesta.
¿Qué representa La Otra Fiesta?
La ética de la fiesta es importante para Francis Wolff, es decir la noción de respeto hacia las personas, a los mismos ganados bravos, pues a partir de las particularidades, dijo que existe una ética general que le da identidad e incluso podría ser una fuente de educación importante, hasta para niños y adolescentes.









