Para 2021, no se tiene definido un porcentaje de incremento salarial que pudieran solicitar a las empresas debido a que la situación económica para cada patrón ahora es diferente, indicó el asesor jurídico de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Víctor López Hernández.
Puntualizó que a diferencia de años anteriores en los que se planteaba un determinado porcentaje de incremento salarial a las empresas, para las revisiones que están en puerta “no tenemos definido un porcentaje estándar, sino que se hará un diagnóstico general en cada industria y con base en ello elaborar un pliego petitorio acorde a cada centro laboral”.
Expresó que existe una total diferencia para las solicitudes, esto a partir de la nueva normalidad a causa de la pandemia de Covid-19 pues no se pueden celebrar asambleas presenciales y por ello se realizan consultas virtuales con los cuadros y con los comités para definir a las comisiones de revisión y posteriormente elaborar el pliego petitorio en el que se defina el porcentaje de incremento salarial a solicitar para 2021.
Mencionó que son sensibles a lo que vino a afectar a todos “esta pandemia nos dañó a todos en todos los sentidos, y a efecto de no generar un daño considerable a las empresas en estos momentos en que lo importante también es cuidar las fuentes de empleo”.
Para ello, dijo que realizarán un diagnóstico general de cada empresa, esto es, “decir la situación aquí es un tanto apremiante, aquí no lo es tanto, ya están repuntando las ventas, en otro lado la producción ya aumentó o ya volvió a contratar gente, con base en eso esperamos hacer un pliego petitorio más acorde a la realidad de cada industria que nos permita llegar a buen puerto en la negociación”.
Apuntó que en el caso de los contratos que tienen vigencia a partir del 1 de enero, el plazo para presentar el emplazamiento a huelga es antes del 30 de octubre por revisión general, es decir, salario y prestaciones. En el caso de revisión salarial, el plazo fatal es el 30 de noviembre.
Mientras que en el resto de los contratos no todos tienen ese término de vigencia y por ello se promueven los emplazamientos a huelga entre febrero y marzo.
Además buscarán negociaciones salariales que permitan paliar los efectos del índice inflacionario y en el caso de las prestaciones buscará “estirar la liga hasta donde más se pueda”.
Consideró que como central obrera tiene la obligación de luchar para que las condiciones salariales sean mejores, sin embargo, se privilegiará que permanezcan las fuentes laborales.
“Tenemos que hacer nuestro trabajo y también tratar de no hacer un daño considerable a las empresas porque en estos momentos hay que cuidar las fuentes de trabajo. Esa condición nos lleva a que tenemos que ser responsables; como siempre el sindicato tendrá que ser combativo, pero también tendrá que ser prudente y responsable en ese sentido”, concluyó.



























