Jair Torreblanca Patiño

La malaria terminó. Los Coyotes de Tlaxcala por fin ganaron en el torneo “Grítalo México” de la Liga Expansión Mx, para ello tuvieron que pasar seis jornadas donde se sumaron cuatro empates y dos derrotas. Fue en casa, ante la afición, que pidió a gritos una satisfacción y el equipo por fin se la dio.

Después del cese de Silvio Rudman por “temas personales” hacia ver nuevamente sombras en un proceso que a diferencia de Irving Rubirosa, no tuvo tanta paciencia o mejor dicho aguante de la crítica directa desde la tribuna quien en más de una ocasión encaró al argentino y logro que esté se enfrascada en una discusión.

Vaya que la paciencia se había agotado y por ende el hilo se rompería nuevamente por lo más delgado, sobre todo porque la luna de miel en liga premier, pasaba al olvido y le daba una lección a los aficionados que pensaron que la historia ganadora se repetiría, pero no fue así. ¿Quién se equivocó? Quizás no fue el momento, no estaba la base de jugadores exitosos y sobre todo de le sobre dimensionó en las capacidades. Estoy convencido que si la continuidad del bicampeón se hubiera tenido, otra historia se habría escrito.

Con esta presión y el tiempo en contra, la directiva encontró sustituto en el banquillo de la jauría. Juan Antonio Torres Servin, ex jugador profesional que tuvo su paso en los años 83-84 con Lobos de Tlaxcala y de ahí se fue a pumas. En calidad de estratega estuvo primero para cubrir un bomberazo, después se quedó de titular pero sin pena, ni gloria. Pasaron varios años más para que volviera a la dirección técnica y así se le vio campeón en el fútbol peruano, de eso ya tres años. Con estas cartas llegó a los Coyotes.

El primer partido ya con su directriz, fue ante Correcaminos. No se pudo cumplir de que técnico que debuta gana y sumó un empate. Es cierto el planteamiento que tuvo en cancha fue diferente, mostró profundidad y por fin tuvo lapsos de buen fútbol. Las llegadas comandas por los mandamases de más bandas: Efrén Mendoza y Luis Morales.

Ya había visto de un cambio, por fin se había logrado que el equipo hiciera fútbol y abrigaba las esperanzas de que los bueno resultados, tarde que temprano, llegarían para alegría de los aficionados. La prueba estaba escrito ante Tapatío, filial del equipo Chivas del Guadalajara, que si bien es cierto ha sido un equipo con baja productividad, en duelo ante la manada, les complica y mantenía una hegemonía de tres derrotas. Bajo este panorama el reto lucía interesante.

Sabía que el talón de Aquiles era la defensa y mantuvo la línea con Mendoza, Santillán, León y Hermida y dio resultado. Mantuvo más suelto a Luis Razo y fue el encargado de abrir el marcador. Ingreso en el segundo tiempo el argentino Kevin Rudman y lo hizo con el pie derecho al dar el segundo gol, el del triunfo. Vaya que ahora sí las modificaciones dieron resultado y sobre todo de hacer valer la localía. Esta ves no hubo abucheos, sino alegría y el amor afición-equipo, renació.

Hoy nuevamente se tiene la esperanza de que el plantel mejorará, de hecho en dos partidos mostró mejores cosas que, en la era de los RudmanBoys. Hoy viene un partido de mayor exigencia ante la Jaiba Brava, que marcha tercero de la clasificación general y contra quien espera no solo jugar bien, sino mantener el buen paso a raíz de la primera victoria. Es cierto la exigencia está y no dudamos que Torres Servín la pueda cumplir cabalmente.

Por la experiencia que ha dejado la participación de Coyotes en las anteriores temporadas, con una buena racha de partidos ganados el plantel se podrá acomodar en la planta alta de la clasificación y así entrar nuevamente a un repechaje. Lo hizo cuando con más suerte que fútbol se instalaron en esta instancia, ya el avanzar más, se frenó debido a que, ahora sí hizo falta el fútbol.

Que vendrá para el equipo, sin duda una mejor historia, porque conforme avanza el torneo los jugadores volverán a su nivel, mejorarán en el traslado del balón, los pases serán acertados y por ende las llegadas constantes tendrán que redituar en un mejor desempeño en cancha. Es cierto, con preocupación se ve a un Roberto Nurse fiera de nivel, lejos muy lejos de aquel goleador histórico de la Liga de Ascenso, vaya que no es lo mismo los tres mosqueteros, años después.

Reconocer el gran esfuerzo que hace el jugador de Contla, Efrén Mendoza que busca una segunda oportunidad en el circuito y quizás un regreso a la primera división como cuando estuvo en Atlas, Pachuca y Leones Negros. La efectividad es impresionante al tener dos asistencia a gol de los cinco que se han generado y el sacrificio que hace de recuperar balones y desbordar pradera derecha lo hacen el consentido de la afición.

Que decir del ex Chiva Luis “Vaquero” Morales que busca llegar al bvrl que le conocimos cuando fue protagonista del equipo bicampeón, es cierto, ahora no está su compadre Víctor Malón, pero al frente deberán encontrar a un rematador efectivo que les de garantía de gol como el mismo Manuel Lago, Luis Razo, Kevin Rudman o en su defecto Roberto Nurse. ¿O no?

Comentarios para esta columna que ahora de vistió de jauría al correo

detriunfosyfracasos@hotmail.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here