Para muchas personas Winnie Pooh simplemente es un libro publicado por Alexander Milne en 1924, saltando a las caricaturas mostrando la historia de Christopher Robin su osito y otros animales.

Cada uno de estos animales o personajes contaban con personalidades muy particulares, por lo que muchos fans del personaje hacen énfasis en los complejos rasgos psicológicos que poseían.

El protagonista Winnie lo distingue su gusto por la miel, lo que para muchos relacionan con trastornos de la conducta alimentaria, concretamente el comer alimentos de forma compulsiva lo que da como resultado su obesidad.

Igor suele ser el más visible cuando de analizar sus problemas psicólogos se trata, pues siempre está triste y nunca logra salir de ese estado por lo que se le vincula con la depresión.

Por otro lado, a Piglet se le suele relacionar con el nerviosismo y preocupación constante lo cual suele hacer que los fans crean que sufre un trastorno de ansiedad.

La historia también cuenta con dos personajes que son la cara contraria de la moneda, por lado se tiene a Tiger que es el que toma más riesgo de todos, a tal punto que no tiene percepción del resultado potencial de cosas que lo ponen en riesgo. Y por otro se tiene a conejo obsesionado con el orden y las reglas.

Es importante recordar que estos “diagnósticos” son únicamente teorías de fans y que en muchas ocasiones son estos rasgos tan significativos de la personalidad lo que permite que la infancia siga conectando con los personajes.

La huella que Winnie The Pooh ha dejado en tantas generaciones es muy significativa a tal punto que cada 18 de enero se celebra un día en honor al personaje.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here