El último mes del año es una temporada que, como sociedad, se suele utilizar para la reflexión un momento de paz que compartimos con el entorno. Sin embargo, hace un par de horas, dicho clima cambió de forma radical, ya que Estados Unidos tomó la decisión de realizar un «bloqueo total y completo» a los buques petroleros relacionados con Venezuela, con el objetivo de aumentar la presión al gobierno de Nicolás Maduro.
Dicho bloqueo se produjo este martes, tras lo cual Venezuela también se pronunció asegurando que es «una amenaza temeraria y grave» y que lo denunciara ante la ONU, poniendo un clima de tensión palpable para todo el mundo.
Pero, ¿Qué consecuencias puede tener dicho bloqueo? Las principales serían dos: en primer lugar, que se obstaculiza el paso de los barcos de Venezuela, trayendo consecuencias para su economía y del resto del mundo en general. Las mercancías que llevan dichas embarcaciones no son incautadas; basta solo con advertir a estas embarcaciones que no se puede salir de la región venezolana o que no pueden llegar a ella. Para el país esto significará una mayor inflación, posiblemente una devaluación y una contracción económica importante si estas medidas se mantienen durante mucho tiempo.
El mayor impacto se presentará dentro de los transportes petroleros, ya que se ataca directamente el corazón de este régimen, pues gran parte del petróleo que posee Venezuela quedaría atrapado dentro de su territorio y, de ser comprado por comerciantes que deseen asumir el riesgo se vendería con descuentos monumentales, profundizando la crisis económica y reduciendo el flujo de efectivo que sostiene el régimen de Maduro
El panorama actual es bastante claro: sería una crisis indescriptible para el territorio venezolano .
Poseer petróleo representa el 87 por ciento de las exportaciones totales de este territorio, de acuerdo con la organización de Países Exportadores de petróleo. En 2024, esta exportación produjo ingresos equivalentes a 18 mil 372 millones de dólares.
Debido a medidas previas, se puede suponer que el vacío dejado por las naciones occidentales sería llenado por otros países como China y Rusia, que continuarían comerciando con Venezuela, reconfigurando el panorama geopolítico de la región y, probablemente, a la larga trayendo más conflictos con el gobierno de Trump.
Sin embargo, todo lo que pueda ocurrir a partir de este punto será una mera suposición, y se tiene que estar atento del desarrollo de la situación para saber sus consecuencias a corto y largo plazo.




























