Dentro del territorio nacional, el telégrafo fue una de las primeras herramientas que permitió la comunicación en el país, lo cual posibilitó la expansión de la vida social en todas las regiones estuvieran en contacto.
Los telégrafos llegaron a México el 5 de noviembre de 1851. La primera línea se instaló por mandato del entonces presidente Mariano Arista y era la encargada de comunicar la Ciudad de México con Nopalucan, Puebla. De tal forma, que en 1852 se expandió a Veracruz y de forma posterior se terminó la denominada “ del interior”, encargada de comunicar Guadalajara y León.
Este aspecto incluso colaboró con ámbitos como la gobernanza. La prueba de ello es Porfirio Díaz, a quien le mandaban mensajes de todos los rincones del país a fin de informarle respecto a las acciones políticas, sociales y económicas que se realizaban, o incluso en las que se requería su participación.
Con los años, a pesar de que existieron nuevos medios de comunicación, el telégrafo fue el encargado de sentar las bases de la sociedad mexicana moderna, a tal punto que hasta hoy en día se conservan edificaciones como el Museo del Telégrafo que resguarda la historia del que es considerado el primer medio de comunicación masivo en el país. Dentro del se exhiben sus más de 150 años de historia.
A nivel mundial, el código Morse lleva el nombre de su inventor, Samuel Morse. Este dispositivo, desde su creación, permitió transmitir mensajes a larga distancia mediante la codificación y envió de señales mediante pulsos eléctricos a través de cables.
Su mecanismo es el siguiente: el “transmisor” es el responsable de convertir los mensajes en señales eléctricas, y el “receptor” recupera las señales traduciéndolas en mensajes legibles.
El primer mensaje fue la cita bíblica, Números 23:23 “Lo que Dios a creado”, desde la Corte Suprema de Estados Unidos en Washington D.C a su asistente en Baltimore. Convirtiéndose en la primera vez en la historia en la que se enviaba un mensaje de forma instantánea. Mediante puntos, rayas y espacios se trasmitía para que el receptor lo tradujera.
En honor al nacimiento de su inventor, quien vio el mundo por primera vez el 27 de abril de 1791, cada año en la misma fecha se conmemora el Día Mundial del Código Morse




























