En el territorio estatal, la integridad física y psicológica de quienes se encuentran en edad escolar es fundamental, sobre todo en los momentos en que estos individuos se desenvuelven en los diversos planteles existentes en el estado.
Dicho panorama se demuestra con operaciones como los protocolos integrales de acciones preventivas y reactivas para proteger a las múltiples comunidades escolares ante las amenazas de ataques a las escuelas que se han presentado en abril de 2026.
La estrategia se divide en dos partes: La primera consiste en la prevención, ya que se busca evitar que quienes utilizan los recintos introduzcan cosas peligrosas; siendo las principales todo objeto que sea o pueda ser utilizado como arma y, por otro lado, sustancias psicoactivas.
El ambiente de violencia que, en la actualidad, pone en riesgo las instituciones educativas existentes es una consecuencia palpable y creciente de conductas previamente conocidas como el bullying.
A nivel estatal se han empleado múltiples estrategias para prevenir este tipo de conductas que pueden escalar a algo más grave. Prueba de ello, son las Clínicas de las Emociones, que se encuentran en operación por medio del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia.
Sin embargo, el bullying no es un problema exclusivo del territorio estatal. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación 2022, en el país 28 por ciento de los estudiantes ubicados entre los 12 y los 17 años de edad, había sufrido en algún punto de la vida el también llamado acoso escolar, lo cual lo convierte en uno de los problemas más persistentes de la educación en México.
Mientras que, a nivel mundial se estima que 1 de cada 3 individuos en edad escolar sufre este tipo de problema en que se incluyen: las amenazas, las intimidaciones, la manipulación y las agresiones físicas. Con el objetivo de combatirlo, cada 2 de mayo se conmemora el Día Internacional contra el Bullying.



























